Dedico este comentario a mi amado mes de abril, aunque ya no estemos en Aries, ha sido nuevamente un mes lleno de sorpresas, sinsabores, alegrías, confirmaciones. Dígase como es mi vida. Gracias mes de mi corazón, si todo va bien, nos vemos en un año.
Este documental sobre Pedro Friedeberg, pudo haber sido mil veces mejor si no fuera porque su directora, Liora Sipilik Bialostozky, es de esas típicas personas de una élite muy élite mexicana, generalmente migrantes de tierras bien lejanas, como ellos que son judíos italianos o simplemente judíos de Israel, pero tienen ese problema no menor que primero, hablan con un tono que parece les llenaron la boca con papas, crema o sopa cremosa y no se les entiende mucho lo que dicen y segundo, no es tan necesario que se explayen en sus ideas, porque generalmente son personas, de la élite mexicana, bien ignorante y tontona.
Entonces con una directora que de pronto descubre que quizás podría hacer un documental, como trabajo para sus estudios de cine, en la escuela de ídem nombre, bajo la temática de los cuadros de arte que tiene su abuela en el depar y que mirando y buscando, llega hasta unos de los que más le gustaban de niña, que son los de Pedro Friedeberg, un señor al parecer famosisimo pintor italiano judío, radicado desde los 3 años de edad en México.
Y bueno, comenzó siendo un trabajo para la universidad y se transformó en documental, pero tiene mucho de la inexperiencia o la simplicidad o la tontera de su directora. Lo soporté porque me lo vi en dos tandas y porque encontré interesante saber sobre este pintor del que no tenía idea. Pero no fue fácil por todo lo antes dicho y la directora, como que le costaba alejarse de la cámara, simplemente quedarse detrás de ella y no aparecer tanto, tampoco contarnos sus problemas, sus inseguridades profesionales, menos si estaba haciendo lo correcto o no grabando hasta cuando Pedro iba al baño.
Creo que el editor debe tener la misma edad etaria y mental de la directora, porque o sea cómo tan poco criterio de no cortar todas esas escenas que parecen los berrinches de la directora. Quizás así habrían logrado un trabajo más fino, más centrado solamente en el artista y no en la búsqueda de la cineasta más el artista.
Igual interesante lo que se cuenta de Pedro Friedeberg, sus estilos pictóricos, la mano silla que lo consagró y como bien dice una curadora de arte mexicana: "hubo un tiempo en el que si no tenías la mano silla de Pedro, no eras, no estabas, no pertenecías a la élite cultural". Dicen que a Pedro le cargaba la mentada mano silla jajaja. Igual el señor ya mayor, es bien pomposo y bueno tiene eso de los artistas que han ganado mucho dinero con su trabajo y que se transforman o siempre lo fueron, en seres voluntariosos, majaderos, de un sincero que hay que pedir disculpas y si le sumas una directora berrinchuda y tonta, pues cuando Pedro se enoja y lo hace harto, uno tristemente siempre le encuentra la razón. Hasta se planteó en un momento el abortar la idea de este documental, pero obvio que no sucedería, lo malo fue dejar las escenas de indecisión de la directora, que más que tomarlo como un trabajo artístico, dan unas ganas de darle 3 cachetadas y dos nalgadas con varilla jajaja a ver si aprende.
Sobre Pedro puedo contarles que:
Es un artista y diseñador mexicano cuyos orígenes son italianos, alemán y judío. Sus trabajos cuentan con muchos colores y utiliza símbolos religiosos antiguos. Su pieza más conocida es "la mano-silla", una escultura/silla, diseñada para sentarse en la palma, usando los dedos como respaldo y descansabrazos. Friedebberg, comenzó a estudiar arquitectura pero no terminó sus estudios. Continúo a producir diseños que iban en contra de las formas convencionales de la década de los cincuenta algunos tan increíbles como casas con texhos en forma de alcachofa. Su trabajo llamó la atención de Mathias Goeritz, quien lo animó a continuar su carrera de artista. Pedro Friedeberg, se volvió parte de un grupo de artistas surrealistas mexicanos, distinguidos por su irreverencia y su rechazo al arte social y político dominante en el momento. Friedeberg ha conseguido la reputación de excéntrico y afirma que el arte ha muerto porque no se ha producido nada nuevo.
Recomendada!!!
SINOPSIS:
Una joven cineasta captura el lado juguetón y cotidiano del artista mexicano Pedro Friedeberg y sus reflexiones sobre el arte... y entablan una amistad en el proceso.
CALIFICACIÓN:
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FICHA TÉCNICA:
Título original: Pedro, México, 2022.
Duración: 76 minutos
Género: Documental.
Dirección: Liora Spilik Bialostozky.
Música: Giorgio Giampá.
Fotografía: Liora Spilik Bialostozky, Juan Sarquis, Daniel Vidaurri.

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