12 de diciembre de 2017

Coco.


Confieso que supe de “Coco”, la película de animación que Pixar y Disney, gracias a mi sistema Manucita. Después por los comentarios de amigos mexicanos, quienes la ensoñaron. Pensé en verla pero me daba cosa. Cosa, sensación ambigua entre ganas y temor. Me daba cosa que fuera la versión norteamericana y bien manoseada, de las fiestas de día de muertos y otras creencias mexicanas. Tons como que hice mutis. Mutis hacerse la pendeja, la tonta, silenciar la cabeza y los pensamientos. Hice mutis a la idea, hasta que circunstancias diversas me empujaron a verla.

Y en la medida que los minutos fueron sumándose, y yo espectadora, adentrándome en la historia, fui adorándola inevitablemente.

Porque por suerte a pesar de sus gringos patrocinadores,  “Coco”, está llena de detalles, pinceladas sutiles, leves, que la hacen tan mexicana y tan poco gringa. Esto además de las percepciones, lo deduje tras quedarme a los créditos, que confieso me encanta leerlos, lo que se dice “enteros” y más si es una película mexicana, porque no es por abanicarme, pero no falta la ocasión en que más de un amigo estaba cargando los cables. Entonces le contactaré para felicitarlo. Y fue en esta pasión “membretística” que descubrí la presencia de un latinoamericano, ojalá mexicano, tanto en idea original, como guion y producción: Adrián Molina.


Pero entrando en materias cinematográficas con respecto a “Coco”, será porque ya no me cocino al primer hervor y por tal, tengo muchos muertos a quienes homenajear, recordar, ensoñar. Pero sin contarles nada que no se deba, eso de “spoirlear (spoiler – contar el final de una cinta)”, les diré que el meollo, su leiv motiv, como toda movie infantil, lleva impresa su mensaje, onda motivacional, que en lo personal –sorry-, siempre he encontrado enfermos de mamones. Mamones dícese de la persona, hombre o mujer o tercer o cuarto sexo, que siente una proximación enferma por su madre y quisiera estar pegado a la teta por siempre jamás. Siempre he encontrado enfermo de mamones, porque a los niños, no se les enseña, inculca cultura, costumbres, valores, en una hora y media de rodaje ¿Qué no? Quizás para los fervientes devotos y calcetín de Cohelo sí.
Pero bueno el asunto es que los mensajes motivacionales de “Coco”, van en dos vías, de las cuales la segunda confieso me caló hondo, profundo, intenso.

El primero, versaba sobre aquello tan trillado y cliché de cumplir tus sueños, solo que en esta película, no te invitaban precisamente a alcanzarlos a costa de todo, sobre todo si en la vía, debías pasar por encima, frente y costado, de tu familia. Porque entonces ahí comenzaba a estar todo mal y tu objetivo era una oda al egoísmo. Creo que esta parte además de mamona, era la agringada y contradictoria pensando en ese país de mierda que larga a los hijos fuera de casa, ni bien saben caminar. Entonces el mensaje era que la familia es santa, sagrada y por ella, debes dar la vida. Como soy Jalisco nunca pierde, obvio que discrepo, sobre todo porque a estas alturas de mi partido existencial, si dejo lo que tengo por la familia (que está casi toda muerta), pues la neta, como se dice en México, me chingo (jodo).

Pero en cambio el mensaje dos, me llegó a la hondura misma de mí ser interno. Ya que versa al son de: No olvidar. No desmemoriarse por nuestros seres queridos ausentes. Ya que en ese olvido, nuestros muertos, desde su mundo distante, irán desapareciendo hasta ya no ser. El mensaje está en que si tu no los recuerdas, no sacas la foto y la pones cada 2 de noviembre en el altar de ídem o lo tienes acomodado en el velador, éste o ésta, no podrán viajar en esas fechas a ver a sus vivitos queridos recordándolos ya sea en el cementerio (como hacen los mexicanos), en el altar que hicimos, en la foto del velador. Y la verdad sea dicha pues yo sí creo que los mis muertos, ausentes, vuelan con el aire y nos visitan, aquello de la sensación de presencias digamos pues.


Obvio que mientras la película transcurría y largaba esta teoría, le pasé revista a todos y cada uno de mis ausentes y sentí más que alivio porque no solo con fotos los recuerdo, recordamos, sino que también cada que los traemos al hablar de ellos, al pensarlos, al contar de sus vidas y obras a otros, a amigos, con amigos.

E irremediablemente pensé en que no solo de fotos hacemos memoria, de hecho muchas personas no tienen imágenes de sus seres ausentes, por diversas razones, desde económicas, porque pertenecen a otros tiempos donde la pasión coreana de fotografiar hasta los calzones, no se estilaba. Porque de ser esa la única vía de memoriar, entonces tantas, tantísimas personas, olvidarían a sus seres ausentes. Y ahí caí en el otro tema que está siempre presente en mi mente y corazón, como lo son los familiares de detenidos desaparecidos chilenos, argentinos, qué decir mexicanos, qué decir de los 43 de Ayotzinapa…


Pero por suerte tenemos sus historias para trasmitirlas hasta el fin de la vida, para que jamás su esencia desaparezca. Y bueno me fui en mi volada bien volátil y más allá. Pero creo que si una película aunque infantil, aunque animada, te lleva a volar con los pensamientos, es porque es realmente buena ¿qué no? Buena, buena, de verdad buena.

Y bueno además de los mensajes, “Coco”, como les comentaba está lleno de detalles propios de la cultura mexicana, del día de muertos. No hablemos solamente de la calavera (calaca), que creo que la estética en ese sentido se trilló al son gringo. Pero bueno, entonces también tenemos que mentar. Mentar dícese de llamar algo por su nombre de forma despreciativa. Tenemos que mentar, en versión detalles pintorescos mexicanos a Frida Kahlo, que en versión muertita, pues cómo no la iban a mencionar ¿verdad? Que más que un elemento gringo, ese ya es como universal, y ahí me van a disculpar pero la verdad han trillado tanto con esta señora, que solo está faltando encontrársela en el papel pal poto, que en lo personal y con todo que viví en México de mis amores….mermecarga Frida Kahlo” ¿y qué tanto?!!


Como bien decía alguien en las redes sociales, mexicanas, lo bueno de “Coco”, es que de verdad está plagada, sembrada poéticamente, con detalles de esas fechas. Como el papel picado, el cempasúchil (que es la flor anaranjada que se usa, en versión despetalizada, para adornar el altar), las calacas de dulce, el pan de muerto, y  por supuesto mucha oda a las calacas, pero no a las de Hallowen que es el esqueleto que intenta dar miedo, sino que a la versión de Posadas, el serigrafista mexicano, que inmortalizó a la “Catrina”, que es la dama mexicana, con su sombrero con flores y que luce un vestido entallado. Así también las calacas de mariachis, entonces sumamos a todos los músicos y cantantes mexicanos.

Una ensoñación de verdad verdadera. Fue como volver a mí amado México, llenarme de sus detalles, colores, casi de sentir el aroma del mango, saborear ese pan de muerto más seco que el mismo y más insípido que no saber cocinar. Langüetear la cabeza de calaca que lleva en su frente tu nombre. La música, ya sea en versión mariachi, boleros, preparar el platillo preferido del ausente, ir hasta el cementerio a pasar la noche junto a él. Todos esos elementos tan vívidos y hermosos que en esta película los destacan, sumado a la gracia infinita que tiene la animación. Porque cuando el valiente chico “Miguel”, vive la aventura que le da el clímax a la película, de cruzar del lado de los vivos al de los muertos y conseguir lo buscado porque si no, nomas no regresas. Ese viaje en bus, tren, volando con los “alebrijes” (figuras de animales en versión distorsionada, alterada). Creo que esa cantidad de detalles no podría destacarse tanto si de animación no se tratara. Y bueno, les cuento que la película tiene opción de verse en 3D y 2D, en lo personal pasé de ellas porque como soy retro “me mareo” jajajaj.


Y bueno, para los que han visto cine, aunque sea chafa. Chafa, dícese de algo que es más o menos tirando para malo. Aunque sea chafa, “Coco”, le hace su guiño cinematográfico a “Volver al futuro”, lo cual implica que Adrián Molina y su equipo, son de mi edad y me pongo más contenta. Ya que cuando el protagonista “Miguel”, traspasa la línea de vivo a muerto, como no lo está realmente, en el más allá sufre un cobro por la osadía y está representado en ir perdiendo parte de su cuerpo vivo, dígase carne y en vez, comenzando a vérsele ¿Qué? Los huesos po. Y si eso no es una oda a la gringa película, en la que al irse al futuro “Martin” y demorarse en regresar al presente, a la foto familiar, que lleva en su billetera, le irán desapareciendo los integrantes, si no apura la causa. Una monada ¿no les parece?

Bueno pues, el asunto es que “Coco”, es una poesía desde todo punto de vista. Cuando fui a verla, había unos infantes infectos con sus padres y uno de ellos, que estaba detrás mío, me impresionó como le llegó o algo le pasó porque al prenderse las luces, el pobre niñito estaba llorando. La mamá que era una estúpida insensible, se reía intentando sacarlo de ese estado, en fin, hay humanas que deberían guardar silencio, pero como somos unos pelmazos.

Así que ya sabe, vaya a ver la película sola, acompañada de adultos más adultos que usted, o con muchos niños. Niños preferentemente que sepan leer, porque creo que los otros pueden aburrirse y no entender un pomo.
Lo que se dice, totalmente recomendada!!



SINOPSIS:
Miguel es un joven con el sueño de convertirse en leyenda de la música a pesar de la prohibición de su familia. Su pasión le llevará a adentrarse en la "Tierra de los Muertos" para conocer su verdadero legado familiar. 

CALIFICACION:
*************************

FICHA TECNICA:
Título original: Coco, Estados Unidos, 2017.
Duración: 105 minutos.
Dirección: Lee Unkrich, Adrián Molina.
Guión: Adrián Molina, Matthew Aldrich (historia original de: Lee Unkrich, Jason Katz, Matthew Aldrich, Adrián Molina).
Música: Michael Giacchino.
Género: Animación drama.

5 de diciembre de 2017

Deep Water.


Hace un tiempo atrás, recorriendo los canales del cable, me encontré con esta joyita, de quien sabría lo era, cuando decidí verla de corrido.

DEPP WATER, serie policial australiana, que consta de cuatro capítulos, cada uno de 55 minutos y realmente, de esas series que uno al comenzar a verla y sentir como atrapa, quisiera que durara mil años.

Del elenco, confieso que como es australiana, no conozco nada mucho, pero sí al coprotagonista, que me costó un poco reconocerlo, porque al igual que a mi, diría él, el tiempo nos ha pasado y  en ese transcurso, hemos cambiado. Él es Nohan Tylor, actor nacido en el Reino Unido, pero que ha desarrollado su carrera actoral en Australia, de hecho lo conocí en una película donde interpretaba a la infancia de David Helfgott, un pianista australiano, que tuvo una vidita un tanto atormentada y sufrida y que en edad adulta, el personaje sería reemplazado por Geoffrey Rush.



El asunto es que DEEP WATER, se transformó en una serie que no dejé de verla, cuando comencé hacerlo. Tenía todos los ingredientes que hacía rato no encontraba, desde Testigos, la serie noruega. Dígase, buenos actores, un guión pulcro, mucha tensión, un punto claro de principio a fin, por más asesinatos que fueran sucediéndose, el punto de investigación era uno de principio a fin.

La historia comienza cuando Tori Lustigman, vuelve a Bondi, uno de las playas más exclusivas de Australia, a vivir con su hijo. Vuelve, porque ella nació ahí pero en algún momento se marchó e hizo su vida en Sidney. Hoy, Tori es polícia y llega a trabajar al cuerpo de esa ciudad y al poco  llegar, recibe su primera invitación a formar parte del equipo que tendrá que desenmarañar el misterio alrededor de un asesinato.



Obviamente que si es una buena serie policial, tiene dos opciones, simplemente nos remitimos al desarrollo de quién mató y por qué o metemos cuchara y tenedor a la vida del occiso, así como también a la del cuerpo policial. En este caso, podemos decir que la segunda opción es la madre de DEEP WATER. Ya que la agente de la polícia, Tori, tiene una historia que irá develando, a medida que va avanzando el caso policial.

El caso policial versa sobre el asesinato de un joven, en su departamento, no hay testigos aparentes, la muerte fue bastante sangrienta y todo indica que podría ser pasional. También sabremos que el occiso era gay, quizás fue su pareja casual quien en un arranque sexual decidió asesinarlo. Llevándose algunas de sus pertenencias más queridas, como después, el hermano mellizo nos contará.



El personaje de Noah, en este caso el detective Nick Manning, aparenta ser un don nadie, un apocado, que intenta pasar libre por la vida, no meterse en complicaciones y sobre todo, no tener problemas con su jefe. Cosa que irrita poderosamente a Tori, quien es una polvorita. Así será como al principio este dueto obligado, trillara y le costará transformarse en una verdadera dupla. Sin forzar las cosas, como dicen por ahí, los procesos resolverán el asunto.

Sumado a la historia, está la escenografía de ese paradisíaco lugar Bondi, que realmente es de una belleza sin igual. Acantilados, un mar calipso hermoso, un mar con olas pero sin rocas, que favorece el deporte del surf. 

Al poco andar, aquel hermoso acantilado, por donde puedes mirar a los surfistas capear olas, comenzará hablar y contar historias de muchos jóvenes, hoy desaparecidos, algunos aparentemente suicidados, que usaban las alturas para lanzarse al vació ¿por qué? Porque eran escoria, personas que no encajaban con la sociedad ya que padecían del mal de ser gay. Aquellas historias ocurrían en las décadas de los 80 y 90, cuando el mundo no quería aceptar que no todo tiene que ser blanco, negro, hombre y mujer, y como suele suceder a quienes son cortos de ideas, cuando algo no les parece, lo atacan esperando quizás, terminar con el error. Así fue como hace 26 años, se sucedieron en ese lugar muchos sucesos con causa de muerte, de hombres, sólo hombres, jóvenes, otros no tanto, pero que ante la certificación policial, aparecían como "sucidios" o "hechos accidentales".

Así es como el asesinato de esta nueva persona, este hombre, gay, de origen iraní, en su departamento, comenzará a provocar similitudes en el olfato de la detective Tori. 

Como es el personaje que no se queda callado, que busca más allá, que intenta encontrar respuestas, descubrirá al poco andar, con aquellos casos de "suicidios", sucedidos en ese acantilado que es la vista del departamento del nuevo occiso. Un poco de búsqueda y la condición sexual de las víctimas, sumará otro dato en común con el presente y de ahí a sumar y sumar, un solo paso.

En el camino, Tori, irá descubriendo por ejemplo, que muchas de esas muertes, fueron tildadas como suicidios o accidentes, más por no remover asuntos que a los altos mandos de la polícia le incomodaban, que otra cosa. Pero para pesar y dolor de cabeza del cuerpo policial, Tori está metida en este asunto y su buen olfato, sumado a la historia que lentamente irá desenterrando, dará la energía, misterio, clímax a esta serie para transformarla de un asesinato, a una sucesión de hechos que podríamos titular de "muertes en serie". Pero si les cuento más estaría restandoles la gracia a esta serie, que saber de más no tiene sentido porque lo más entretenido de una buena serie, es intentar atar cabos, a veces acertarle y en otras dejarse sorprender por cómo el guionista resuelve la historia.




Les aseguro que no quedarán defraudados, porque ya sea que alguna pista les diga algo y quizás acierten o bien queden atónitos como yo, al errar en la sospecha y quedar contenta, sorprendida y hasta hoy pensativa, de la forma de cierre de la serie. Lamentaré siempre, siempre, que solo durara cuatro capítulos. Son de los programas que uno quisiera, se transformarán en temporadas de años y años, donde uno pueda gozar, volver a ser espectador de trabajos tan bien hechos, pucha caí.
Pero por mientras, búsquelo, sintonícelo y veálo, porque no se arrepentirá. Yo lo vi a través de la señal SundanceChannel.
Totalmente recomendada!!



SINOPSIS:
En Bondi, la playa de moda en Australia, el cuerpo de un joven aparece mutilado una madrugada. Los detectives Tori Lustigman y Nick Manning son asignados al caso que parece estar ligado a otros incidentes similares. Casi como salido de un ritual, descubren que el asesino atrae a sus víctimas, todos de ellos gays, a través de la app de citas ‘Thrustr’, lo que pone en peligro a todos los usuarios de esta plataforma. Los investigadores deberán trabajar contrarreloj para resolver el caso antes del siguiente golpe.
Con una montaña de evidencia que sugiere que el perpetrador ha atacado en el pasado, Tori y Nick desempolvan casos viejos. La investigación los lleva a redescubrir los asesinatos de homosexuales durante los 80 y 90, también en Bondi, y que fueron resueltos como “suicidios”, desapariciones o muertes inexplicables. La mayoría de los casos estuvieron vinculados a actos homofóbicos de parte bandas juveniles. El pasado y el presente tendrán su resolución a medida que los detectives encuentran evidencia que pone el punto final al sufrimiento y desazón de muchos familiares.
CALIFICACION:
**********************

FICHA TECNICA:
Título original: Deep Water, Australia, 2016.
Título en español: Aguas profundas.
Dirección: Shawn Seet.
Duración: 55 minutos cada capítulo, cuatro partes.
Guión: Kris Wyld, Kym Goldsworthy.
Música: Antony Partos.
Fotografía: Bruce Young.
Reparto: Noah Taylor, Yael Stone, Jeremy Lindsay Taylor, Danielle Cormack, Ben Oxenbould, Dani Spieman, Craig McLachlan, Willaim McInnes, Olivia McNamara, John Brumpton, Simone Burke.
Género Serie de Tv, intriga, thriller, crimen.

28 de noviembre de 2017

Loving Vincent.



Hace unos días atrás estaba buscando una película para ir a ver y como soy de la vieja escuela, que añora por sobre todas las cosas de la vida, el cine de barrio y por tal, el barrio. Lo primero que busqué fue el Cine El Biografo. A continuación sucedió ese otro fenómeno que podríamos titular "antojo" que no necesariamente provocará una guagua nueve meses después, pero que a veces por simple tincada, decides de forma rotunda, que quieres hacer tal o cual cosa o ver tal o cual película. Así me sucedió con LOVING VINCENT. Vi el nombre, la cara tan peculiar de Vicent Van Gohg, sumado al trailer y sin chistar afirmé: la iré a ver.



Y no me equivoqué en este antojo o tincada. LOVING VINCENT, es una película obra de arte. Más allá de que sepas quien fue Vincent Van Gogh, que sientas inclinación por sus dibujos, esos tonos azules, pastosos, brumosos, que casi parecen en tercera dimensión, de esta cinta no podrás salir indiferente y cual si fuera poco, además de sublimar en belleza visual, aprenderás de los entretelones de la vida de este atormentado pintor, que un día se cortó una oreja y después se suicidó y que mantenía una estrecha relación con su hermano menor.





La historia de la cinta, está narrada desde el evento en el que Vincent Van Gogh intenta suicidarse y tras una agonía de un par de días lo consigue, pero previo y posterior a eso, los personaje que formaron parte de la escenografía de su existencia, tendrán algo que contar sobre aquel suceso. Unos hablaran flores del pintor, otros lo maldecirán, y uno en su calidad de espectador de los hechos, podrá sacar conclusiones.

Pero lo más importante de toda esta historia es ¿por qué les dije que LOVING VINCENT es una obra de arte? Pues porque fue hecha en versión animación, pero más sublime que dibujos animados, sino que basándose en cada uno de sus cuadros, cien pintores fueron convocados para hacer stop motion, dígase ir construyendo  plano por plano, imagen por imagen, lo que terminaría siendo una película. 

Los personajes desde Vicent, Theo, el doctor, el hijo del señor del correo, la chica de la hospedería, la mujer del piano, todos son actores que en sus características físicas, fueron transformados en modelos retratados en estos cuadros escenografías en movimiento en el que se transformó la película. 

Del elenco, todos ingleses, sólo pude reconocer al doctor, amigo de Vincent, que está personificado por Jerome Flynn, a quien conocí en "Ripper Street", una serie del mismo país de origen. Y es que Jerome tiene un rostro tan característico, obviamente que me encanta como hombre, pero sobre todo porque tiene una mirada triste, de aquellas que vagan hacia un horizonte imperceptible para uno, será la gracia de los que poseen esos verdes o azules ojos, no lo sé. 

Pero era tan bien hecha la pintura sobre él, que con todo y la vestimenta de época, un traje casi de marino, el gorro y las actitudes, lo reconocí, total y absolutamente como Jerome Flynn, es decir, estas pinturas obras de arte de esta película es una completa poesía, perfecta, maravillosa. Sumado a que como les comenté todas las escenografías están basadas en los parajes que Van Gogh pintó. Pura poesía. 



Y en materias de guión, la trama versa al son policial porque el hijo del señor del correo, tiene la misión de entregar una carta que el pintor escribió y que producto a su suicidio, sienten que tiene que llegar a las manos adecuadas. Entonces en un periplo que le da la duración a la cinta, este joven un tanto parco y apático, de lo que para sí es Vincent, recorrerá kilómetros hasta lograr entregar esa carta. El primero será el hermano Theo, pero sabrán ustedes, porque yo no, que fue tan estrecho el vínculo entre estos dos hermanos, que cuatro semanas después de la partida de Vincent, Theo también murió. Estaba enfermo de sífilis pero la tristeza apresuró los procesos. 

Cuando ese destino quedé frustrado será momento en el que el hijo del cartero, tomará por cuenta propia, casi como una razón de vida, entregar en las manos adecuadas esta epístola y es así como iremos desenredando esta madeja de historias por un lado y por otro, de todos los que estuvieron cercanos a Vincent, en los días previos y posteriores a su muerte. Casi una cinta policial ¿que no? Al menos a mí me pareció así.



Y pues no se puede negar que la constante de los cuadros del pintor, los árboles, los cielos azules, con sus nubes grisáceas, los verdes intensos, el amarillo del trigo, los senderos verde amarillos, todos los espacios, las barcas flotando en la laguna, el señor de la embarcación, las mujeres alegres, los hombres a su lado, juventud y madurez, todo en ese estilo que alguna vez vimos en sus cuadros y que son de esos trabajos artísticos que por más ignorante que uno sea, es imposible dejarlo pasar desapercibido, a menos que seas muy insensible, porque ya sea por los colores, lo dibujado, la sensación de la textura que al menos a mi, me invita a tocarlos, a comprobar si tienen dimensión porque se ven tan gorditas las pinceladas, tan mullidas. Y en lo personal me gusta tanto el azul y parece que a Van Gogh también, pura poesía, arte, poesía, pinturas, cuadros, una chulada de película. 



Y lo curioso o impresionante, es que en este recurso para hacer la película basándose en los cuadros de Van Gogh, realmente es sorprendente. Sorprendente pensar lo que cada pintor habrá demorado en hacer miles y miles de veces un hito, para que en su multiplicidad nosotros lo viéramos en movimiento y en esa acción sucediéndose una historia. Realmente entre más lo pienso más maravillada quedo, más enamorada de cada una de las imágenes, casi que me dan ganas de profundizar conocimientos en Vincent, en sus azules.
Totalmente recomendada!!!


SINOPSIS:
Primer largometraje compuesto por pinturas animadas, "Loving Vincent" es un film homenaje a Van Gogh en el que cada fotograma es un cuadro pintado sobre óleo, tal y como el propio Vincent lo hubiera pintado. Sus 80 minutos de duración están compuestos por 56.800 fotogramas que han sido pintados, uno a uno, por una gran cantidad de excelentes pintores a lo largo de varios años, todos inspirándose en el estilo y arte magistral de Van Gogh. 

CALIFICACION:
**********************

FICHA TECNICA:
Título original: Loving Vicent, Reino Unido, 2017.
Dirección: Dorota Kobiela.
Guión: Jacek Dehnel, Dorota Kobiela, Hugh Welchman
Música: Clint Mansell
Fotografía: Animation, Tristan Oliver, Lukasz Zal
Reparto: , , , , ,, , , , ,, , , , ,, .
Productora: Coproducción Reino Unido-Polonia; BreakThru Productions / Trademark Films / Silver Reel / Odra Film / Centrum Technologii Audiowizualnych / Polski Instytut Sztuki Filmowej
Género: Animación. Drama | Pintura. Biográfico

14 de noviembre de 2017

Grown ups.



No me miren con espanto, ni vayan a creer que he decaído en calidad de películas. Digamos que GROWN UPS, es un ejemplo de lo que no iría a ver al cine, ni por todo el oro del mundo. Pero me tocó verla en compañía de mi amigo Bosco y de su hija Emiliana y pues eran dos contra mí. La película es soberanamente mala, si de calidad cinematrográfica hablamos. Es vulgar, como la oda a lo que son los gringos de Estados Unidos, lo más bajo, la esencia del gringo de mierda, que vive de comer, coger y hacer chistes escatologicos y de pirulas (pico) y de chochos (pubis) y tetas (pechugas). Una oda a la vulgaridad norteamericana.

Lo impresionante es que pese a todo ello o más bien, una vez que asumí que así sería la cosa y como estábamos juntos y reunidos los tres amigos, pues no me quedó más que entregarme a lo que había y es en ese instante, chistes o bromas o gags gringos, que nutrían la no historia, confesaré que en varios, muchos, hartos, momentos, me reí y me reí, sumado a la risa que producía ver como se retorcían de la misma, al Bosco y a la Emi.


La película no tiene historia, es lo que se dice la trama del absurdo, cinco amigos, uno peor que el otro, más defectuoso, más gringo y vulgar que el otro y con mucho tiempo libre, muy pocas ganas de trabajar y sí de pasarlo bien a la "gringa". Y entre ellos Adam Sandler, que de hecho es el guionista y productor ejecutivo. 

Pensar que hubo un tiempo, hace mucho tiempo atrás, que me gustaba Sandler, me gustaba él como hombre, me caía bien, lo encontraba guapo, simpático, onda como ideal y muchas de sus primeras películas, las que lo catapultaban como un galán  sin serlo, guapo sin saberlo, encantador, bueno, onda el chico que una quisiera tener. Después descubrió todo estos atributos y fluyó en él su esencia "judía" y dijo si a estos pros le sumamos mi esencia judío gringa, ganaré mucho dinerrito y pasó a llenarse los bolsillos, la cuenta bancaria, al son de dinero a manos llenas, olvidando la gracia, la historia dentro de una historia, la poesía, y pasó a producir, protagonizar y dirigir cintas vulgares, retratando pues a la esencia, mala esencia de los norteamericanos. Y por supuesto, nunca más volví a saber de él.... hasta el domingo pasado.


Obvio que no les conté a Emi y al Bosco, que yo amaba a Sandler, porque en esta película mejor era ni pronunciarlo. Al principio no negaré que sufrí un colapso de solo pensar que tendría que ver GROWN UPS, porque no seré una rollenta del cine, pero sí le tengo mucho respeto y este tipo de cintas, son diametralmente lo contrario y lo opuesto a la idea que tengo de "ir a ver cine". Porque si bien yo también concibo al cine como un escape y entretención, digamos que mi umbral de diversión no admite este tipo de géneros. Pero como dije, estaba en franca desventaja esa noche de domingo, en casa de Bosco y Emi. Y bueno, de tanto en vez, uno puede bajar la guardia y dejarse llevar.... pero no hay que acostumbrarse.


El otro detalle que tenía la cinta, era la forma simplona de resolver los seudo embrollos, obvio que no había de otra, porque lo impresionante era (por suerte) lo corta de la cinta, duraba justo 60 minutos, un poco más y muero. De hecho fue el enterarme que era corta, lo que en gran medida ayudó a relajarme y permitirme verla. Ha sido larga y me ahorco.


Y bueno uno que siempre ve un poquito más allá, no negaré que la no historia tenía tanto material de donde agarrarse, nada de mucha calidad, sí una oda a todos los problemas que tiene esa sociedad estancada y horrenda que es la norteamericana. En realidad, creo que Sandler se aferró a ese cliché de lo que es nacer en Estados Unidos, vivir y estudiar en el High School y ver si resultas siendo el que asesina a sus compañeros porque no los aguanta más, harto del bulling o terminas siendo el guatón que alguna vez fue el deportista más famoso y guapo, la porrista anorexica e insatisfecha sexual, el nerds que se transformó en científico y millonario. En fin, toda esa cantidad de temáticas que más de una vez hemos visto en documentales de denuncia, cintas adolescentes gringas y demases.


Aquí había de eso y más.
Pero Sandler, solamente les dio una pincelada que no se sabe para qué, porque obviamente no le enseñaron que lo que no vas a contar, desarrollar, es mejor que no lo menciones porque más bien estorba a la atención que aportar o sumar. Pero bueno, estamos hablando de una bestia que solo sabe hacer cine para otras bestias, que entre todos tienen en común ¿qué? Que no piensan, ni razona, solo babean.

Entonces pues la no historia cuenta la historia de cinco amigotes, que seguían viviendo en el mismo suburbio, del mismo lugar, estado, pueblo, de Estados Unidos, donde estudiaron el High School, conocieron a sus chicas, madres de sus hijas. Había tanto de bulling por el más musculoso contra ellos, del que siempre fue un looser, de la que creyó tener un romance con la persona equivocada y transitó toda la vida enamorada de esa ilusión. 

Hay un momento crucial en la cinta que organizan una fiesta, para sus hijotes y en donde pasa de todo y por suerte, nos acercamos al final de la cinta. En la fiesta, confieso que se me cayó el carné, el rut, el DNI, todo el rato porque de los tres espectadores, sólo yo sabía quién era Cindy Lauper, The Goonies, Tom Cruise, Prince, y una cantidad más de títulos de películas ochenteras. Porque obviamente la fiesta de estos cinco amigotes, aunque no tuviera alcohol, drogas ni rock and roll, menos sexo, la hicieron en oda nostálgica a sus tiempos antiguos donde eran jóvenes y por supuesto, descubrirían en versión melodramática cebolla latera, que no hay nada como el presente donde si bien ya no eres joven, al menos tienes un techo, una mansion, una mujer, hijos, un perro, y un árbol. Mamones!!


Y en esa fiesta de los ´80, a ellos a y mi se nos caía el carné, añorando todo lo que perteneció a nuestra juventud, en mi caso adolescencia porque soy, por suerte, un poco más joven que ellos (jajajaja). Mientras que el Bosco (34) y la Emi (7) no entendían un culo pero tampoco digamos que les interesaba demasiado, ellos iban a por los chistes gringos que los mataban, las situaciones ridículas y demases.



En fin, pero debo confesar que yo también me reí, por muchas menos vulgaridades que mis amigos, pero igual de risueña nomás. Y creo que el plus fue presenciar como este parcito: padre e hija, se mataban, retorcían, agarraban la barriga de tanta risa. Aunque fuera por chistes tan ordinarios. Y para colmo descubrir que habían visto esta cinta muuuchas veces antes, eso realmente fue entre emocionante y preocupante. Pero como los quiero mucho a los dos, digamos que fue una experiencia "particular", que bueno, no sé ahí dirá la vida si tengo que volver a repetirla.
No tan recomendada!!!



SINOPSIS:
Después de treinta años, cinco amigos vuelven a verse para asistir al funeral de su entrenador de baloncesto de la infancia. Con sus esposas e hijos a cuestas, deciden pasar el fin de semana del 4 de julio en una casa cerca de un lago, en la que muchos años antes habían celebrado la conquista de un campeonato. Curiosamente, esos días de convivencia les harán comprender que, a pesar de que ya son personas adultas, en realidad no han madurado. 

CALIFICACION:

FICHA TECNICA:
Título original: Grown ups, Estados Unidos, 2010.
Título en español: Niños grandes.
Dirección: Dennis Dugan.
Guión y Producción ejecutiva: Adam Sandler.
Reparto: Adam Sander, Kevin James, Chris Rock, Rob Schneider, David Spade, Salma Hayek, Maria Bello, Maya Rudolph, Joyce Van Patten, Colin Quinn, Norm MacDonald, Steve Buscemi. 

7 de noviembre de 2017

El pacto de Adriana.


Confieso que "El Pacto de Adriana", provocó una expectación particular, desde que lo vi anunciado. Supongo que sería por la horrenda foto que en un principio circuló como “póster”, que mostraba a Manuel Contreras y una mujer más joven, que le tomaba del brazo.

Nada sabía de Lissette Orozco su realizadora, pero insisto la imagen del poster, como que entre arcadas provocaba cierta curiosidad. Y si hurgueteabas y buscabas la información al respecto, las arcadas pasaban a ser vómitos y sin embargo, la curiosidad, en mi caso, no cesaba.

“El pacto de Adriana”, de Lissette Orozco, narra la historia primero desde un plano muy intimo y familiar, intentando contarnos, voz en off de la realizadora, sobre esta mujer “Adriana” o “La tía Chany”, a quien ella admiraba tanto porque era chora, porque de la familia era la única que no se casó, sino que a través de su trabajo se dedicó a viajar por el mundo y cada que volvía al país, traía los mejores regalos. A Lissette además le produjo su fiesta de quince años.




Aparentemente la mujer ideal, el ejemplo, lo que la propia Lissette ensoñaba ser cuando grande. Pero sucedió que en uno de esos retornos de viajes al extranjero, la tía en cuestión es tomada detenida en el aeropuerto y de ahí en más………. La caja de pandora se abrió y era pestilente.

Realmente el documental está muy bien hecho, las casi dos horas de duración se pasan sin darse cuenta. Lo que no es tan agradable obviamente, es la historia que la realizadora nos cuenta de su tía “Chany”, porque la verdad sea dicha, refleja toda la bajeza, el rasquerio y aquel arribismo de algunas personas ignorantes, que creen que los comunistas comían guaguas, que tenían armas y que si ellos no hacían lo que  hicieron, estos rojos los habrían matado a todos.

Dos horas de argumentos baratos, estúpidos, absurdos y desfachatados, en lo personal, en un momento me tenían tan harta que onda quería pararme en medio de la sala y gritarle a “Chany” un par de verdades y enrostrarle algunas incógnitas, que surgían, siendo según ella una mujer que daba la cara.



Está muy bien armada, realizada, la historia porque realmente uno va viendo, comprendiendo, poniéndose en el pellejo de esta familia, sobre todo de Lissette, una joven como muchas de su edad y su ambiente, absolutamente desideologizadas, que al entrar a estudiar cine nada menos y a la Chile nada más, descubre que en el país donde estaba inmersa su casa y su familia, habían pasado cosas horrendas, como una dictadura de 17 años, donde se violaron los derechos humanos de forma sistemática y en donde casualmente, su tía, su admirada, ensoñada, bella y encantadora, tía “Adriana” estaba metida hasta el cuello.

La forma en que el documental no muestra este descubrir y como la realizadora va descubriendo la verdadera cara de la tía, la manipulación que de alguna forma ejerce sobre ella, para que sea Lissette y no la prófuga de la justicia, quien cuente la historia, su verdad.

Confieso que cada una de las escenas donde aparece Adriana y cuenta su “disque” verdad, se me apretaba la guata y quería vomitar. El descaro de esta gente, tan agresiva, tan ordinaria, tan poco humana, en contraste al respeto, educación, son características que el documental muestra y que siempre me han producido gran sorpresa de los fachos y calidez de la izquierda. Porque en las marchas Pinochetistas, concentraciones de la derecha, siempre está esa ferocidad, que para mi está íntimamente unida a la ordinariez, falta de conocimientos,  ignorancia versus las marchas, concentraciones, actos de la izquierda, en donde al escuchar el discurso de Allende, los momentos previos al bombardeo de La Moneda, los presentes entran en un estado de congoja, transportándose nuevamente a ese día, a esas horas, ese discurso, las palabras. Y  jamás un grito de violencia salvaje. Es tan agradable y reconfortante saberse parte del lugar correcto.



En fin, mil detalles. Eso es de los elementos más que rescatables de “El pacto de Adriana”, que está lleno de detalles, de situaciones que al espectador le van a llegar de una u otra forma. Hasta si es de derecha y quiere ir a enterarse de las patrañas de los comunistas, hasta de nosotros los comunistas.

Y creo que cuando un trabajo audiovisual te deja por varias horas, días, semanas, rememorando, recordando, repiqueteándote y además como queriendo contactarte con la directora para preguntarle otras miles de incógnitas que van surgiendo…. Me parece que es cuando estamos ante un buen trabajo. El que hace dar vuelta las neuronas, es para mí el valor más allá de todo. Y si a eso le sumamos, bien para Lissette Orozco que su documental, a donde va gana premios, mejor todavía, porque eso hará tarde o temprano que más y más personas puedan acceder a verlo.


Volviendo al documental, les diré que después de verla y a medida que han pasado las horas, siguen surgiéndome cantidad de interrogantes, detalles, preguntas, que quisiera plantearle a Lissette. En un momento pensé en compartirlas con ustedes, pero les cebaría la mitad del documental, porque tendría que contar más de lo necesario y no hay pecado mayor que narrar lo que otros no han mirado. Así que si les late, les propongo que después que cada un@ la vea, nos reunamos por  interno, dígase en versión “comentarios” e intercambiemos enfoques, puntos de vista, interrogantes y si sale un coloquio pues después lo edito y publico ¿Qué tal? Jajaja.


Así que por mientras,  la dejo hasta aquí y ustedes cumplan su parte ¿cuál? Que si valoran mis comentarios cinematográficos y consejos y si está en Santiago o viaja para aquí, no pierdas la oportunidad de verla, porque quién sabe cuándo vuelva a ocurrir, sabes que nuestro país tiene el mal de la desmemoria, exceso de snoberia y lo que hoy es moda, mañana ¿quién sabe?
Totalmente recomendada!!!


SINOPSIS:
De niña tuve una ídola, mi tía Adriana. En 2007 la tomaron presa y me enteré que en su juventud trabajó para la policía secreta del dictador Augusto Pinochet. En 2011 se fugó del país mientras enfrentaba un proceso judicial acusada de secuestro y asesinato. Hoy mi tía vive una pesadilla, en Australia los residentes chilenos marchan en su contra pidiendo su extradición. El caso se ha vuelto mediático, no me di cuenta cómo me involucré en su terrible pasado y ahora soy parte de su delirante presente. Ambas viajaremos por este relato íntimo de enfrentamientos y confesiones, donde saldrán a la luz oscuros secretos. Tengo un acceso privilegiado a los victimarios de la dictadura militar chilena y estoy dispuesta a llegar a las últimas consecuencias para conocer la verdad y saber quién es realmente mi tía Adriana.

CALIFICACION:
******************

FICHA TECNICA:
Título original: El pacto de Adriana, 2017, Santiago de Chile.
Dirección: Lissette Orozco.
Género: Documental.
Duración: 120 minutos.

31 de octubre de 2017

El último abrazo.


La vida es un espectáculo realmente peculiar. La otra tarde noche, fui al estreno en el Centro Cultural de España, Santiago de Chile, de "EL ULTIMO ABRAZO", un documental corto. Iba a ir acompañada por una amiga que no llegó, pero me encontré con gente de la vida, del corazón, personas lindas, queridas, amigos de mis papás y la poesía en movimiento no dejó de latir fuertemente.

En la intensidad que me esencia, debo reconocer que no todo hubiera sido tan fuerte, poético, sin ese encuentro. Los Puig Godoy, una familia de personas realmente lindas, hermosas, cálidas, que de solo verlos me retroviajé a mis abuelos, a mis padres, a México, un poquito poco a Chile, Santiago, la casa de ellos, la de mis abuelos, la mía. Los abuelos, Fernando y Elisa, mis abuelos, Titin y Marta, mis papás, los hijos de Fernando y Elisa. Un vendaval de historias, de calideceses que palpitaban y estábamos ahí de pronto, casualmente en el CCES reunidos después de tanto tiempo a punto de ver una remecida historia.

EL ULTIMO ABRAZO, es un documental corto, realmente triste, casual, importante, histórico, emotivo. Pensar que en tan solo 30 minutos, puedas contar una vida, la vida de personas, una en particular la de Mariano Rawicz. Y lo curioso es como este señor, de origen polaco, que vivió y padeció a Franco en España, después de una existencia agitada, llega como última esperanza de vida a Chile.

Una historia realmente buena y lo mejor es la forma en la que su director (tremendo de guapo), Sergi Pitarch Garrido, llegó a transformarla en documental. Porque todo comenzó como bien lo dice en la sinopsis, cuando un día en Valencia, en un remate, compró un bolso y dentro de éste había un manojo de cartas, entre ellas dos que eran la despedida de un hombre, Mariano, que  ha decidido terminar con su vida y se despide de sus amigos.

Agarrar esa hebra y de ahí en más transformar un fin drástico en la historia de vida de un hombrazo, como lo fue Mariano Rawicz, y para que nosotros, espectadores, podamos enterarnos de ella, se lo debemos al mil por ciento a Sergi (feliz se lo agradecería en cuerpo presente por ustedes y por mi jajaja). Muy  buen documental, realmente bueno, de esos que te dejan marcando ocupado, con la mente llena de ideas, de pensamientos, asociaciones libres y otras no tantas. Porque el tema de la migración, en ese entonces española huyendo republicanos y cualquier persona que no fuera fascista de Franco y la mano solidaria del mundo, América Latina, Europa, que los recibieron y bueno, les cuento que el mundo es redondo y como tal las historias se repiten. Solo que los humanos no siempre actúan de forma redonda, ni devuelven al 100% la mano, pero eso es tema de otra historia.

En versión EL ULTIMO ABRAZO, realmente una historia increíble. Por mi cuenta les contaré aunque no viene al caso, que este documental, despertó por enésima vez las ganas que tengo de contar la historia de mi abuelo. Porque esta cosa de las no casualidades, que un bolso, lleno de cartas, puede hacer algo tan lindo como contar historias ya sean leídas o visuales, es realmente una tarea a la que me gustaría dedicarme, no sólo para contar la de mi abuelo, sino la de tantas personas comunes, corrientes y que escarbando poquito, descubriremos que todos tenemos una historia que contar. Maravilloso ejercicio de memoria e historia.

Honor y gloria para el director y de este documental buenísimo. Y para que no se queden con cuello, pensando que les gustaría verlo pero no hay como, existe sólo una forma.... entrando a www.elultimoabrazo.com y que sea lo que tenga que ser.
Totalmente recomendada!!

SINOPSIS:
Hace unos años en Valencia compré un bolso por un euro en una subasta informal nocturna. Cuando llegué a casa, al abrirlo, vi que en su interior había muchos papeles y, entre ellos, dos cartas sin enviar fechadas en 1946. 

En ellas, el autor anuncia su inminente suicidio como consecuencia de las secuelas de la guerra, la cárcel y la pérdida de sus seres queridos. Las cartas, escritas con un lenguaje exquisito están firmadas solo el nombre de pila y en ambas, dirigidas a dos amigos, se despide con la frase "recibe el último abrazo". 
El último abrazo es un documental observacional en el que registramos toda la investigación que nos lleva desde el hallazgo de las cartas hasta descubrir quién fue el autor y qué le llevó a querer suicidarse y por qué las cartas estaban juntas, en sus sobres, con sello y sin enviar. 

A través de la investigación vamos descubriendo la amarga realidad de toda una generación que vio truncada su vida radicalmente, que sufrió la guerra, el exilio y la desesperación en la convulsa Europa de mediados del siglo XX.

CALIFICACION:
*******************

FICHA TECNICA:
Título original: El último abrazo, España, 2014.
Dirección y guión: Sergi Pitarch Garrido.
Género: Cortometraje documental.
Duración: 29 minutos.
Fotografía y realización: Juan Padilla
Imagen: Juan Padilla, Joaquín Romero, Christian Hervás
Edición y postproducción: Sergi Pitarch Garrido, Beatriz Borraz, Josep Pitarch, Pilar Badules
Diseño, animación y videografismo: Joaquín Romero
Locuciones: Sergi Pitarch Garrido, César Lechiguero (Alboraia Art Studio), Sol Vallés
Música original: Javier Pitarch
Tema "El último abrazo": Isabel Latorre, Monty Peiró
Sonido: Javier Pitarch
Administración: Sandra Guaita
Antonio Blasco, perito calígrafo
Javier Navarro, historiador
Pascual Palau, psicólogo
Alfredo Solaz, anticuario
Manuel Domínguez, librero
Patricia Molins, historiadora del diseño
Intervenciones: Virginia Rawicz, Luís Moreno, exdirector de la escuela de Arte de la Universidad Católica de Chile, Isabel Margarita Aguirre, Ediciones Antártica, Chile, Pedro y Elisa Godoy

Premios y nominaciones: Nominado a los premios GOYA 2015 como Mejor Cortometraje Documental / Sección oficial del 18 Festival de Cine Español de Málaga 2015 / Premio del Público del XV Festival Internacional de Cine de Lanzarote 2015 / Premio Turia 2015, Cartelera Turia.

Sobre el director:  Se licencia en Periodismo. Realiza el curso de Altos Estudios en Construcción Documental en el Campo Audiovisual en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de Cuba.
De 2004 a 2014 trabaja como guionista para diferentes productoras audiovisuales guionizando programas de televisión en España.
En 2007 entra a trabajar en RTVV, donde desarrolla su faceta de guionista en diferentes programas de producción propia. De 2010 a 2013 crea y dirige la serie documental "De temporada" en RTVV. Ha escrito los cortometrajes "Un año y un día", "Diec18cho" y "Indígenes", además de colaborar en diversos trabajos audiovisuales.

Link: http://documentalelultimoabrazo.blogspot.cl/