25 de junio de 2026

Once Upon a Time in America.

Creo que existen pocas películas que puedan atravesar al tiempo, sin que con ello pierdan la magia, maravilla, de la historia/fotografía/actores/sonido/guión, que poseían cuando vieron la luz del estreno. "Once Upon a Time in America" o "Erase una vez en América", es una de esas excepciones.

Hace algún tiempo atrás, mi hermana Manucita me contó que estaba en Prime video y que tenía intensión de verla. En mi caso, lo había hecho hacía muchos, muchos años en compañía de mi padre o más bien dicho, mi padre me llevó a verla, como otras tantas, tantísimas increíbles películas. Y por supuesto la amamos juntos. Después mi hermana volvió al tema contándome que prontamente la sacarían de aquella señal streaming y me volvió a tentar  y yo a sentir por un lado tentación y al mismo tiempo terror de verla  y que la sensación magia impresión atesorada en mi memoria, sufriera un resquebrajo porque la historia no resistía el paso del tiempo. Finalmente, como verán, decidí hacer la prueba, verla cinco minutos y si a la menor escena ridícula, cursi o cualquier adjetivo descalificativo se apropiaba de mi boca, dejar de verla. Pero no sucedió y de las 3 horas 20 minutos de duración, sin pestañar me aventé casi la mitad.


Es que es una historia hermosa que trata acerca de la amistad, maravilloso vínculo casi de hermanos de cuatro jóvenes que viven sumergidos y sin esperanzas en la pobreza de un Nueva York, comenzando a florecer como la gran ciudad en la que se convertirá, con sus grises y oscuros, y para estos amigos solo hay patadas. El único pero que le encontré, en esta ocasión, es que en vez de elegir el barrio de migrantes italianos o irlandeses, eligieran a los chucha su madre g3nocid4s de mierda de los judíos. Y por otro lado no es tan raro entender los por qué, ya que estás mierdas de seres son los dueños de todo y pueden conseguir que un gran, gran, director italiano como Sergio Leone, viaje a Estados Unidos a filmar una película de gangster judíos, viniendo de la cuna innata de la mafia como lo es Sicilia en Italia. Pero así estaban las cosas en el mercado cinematográfico de la década de los 80, donde todo el mundo quería trabajar en en Hollywood. 



Pero aquí estamos para hablar de una hermosa historia, una poética película que a pesar de sus ya 42 años transcurridos desde su estreno (1984), sigue cautivando a sus espectadores. Y cómo no hacerlo cuando tienes la mejor historia/guión, los más grandes y maravillosos actores como Robert de Niro, Joe Pesci, James Wood, la dirección del gran Sergio Leone, la banda sonora soundtrack a cargo de Ennio Morricone, la fotografía a cargo de Tonino Delli Colli, dígase un lujo imposible de permitirse no sacar un producto de primera categoría, que gozara el plus de mantenerse intacto con el paso de los años.




A los grandes actores hay que sumar a las actrices Elizabeth MacGovern y Tuesday Weld y qué decir del elenco juvenil que simplemente cautivaron mi corazón, aquella vez hace 37 años: Jennifer Conelly en el rol de Deborah, Scott Shutzman Tiler como "Noodles", y Rusty Jacobs, como Max. Ellos tres son los personajes que abren la historia y con quienes andaremos durante gran parte de las tres horas 20 minutos. De su mano iremos adentrándonos en la historia de esa ciudad y de estos jovencitos y sus aventuras por convertirse, finalmente, en los gangster que tanto soñaron. Si no fuera porque los actores adultos que los continuaban son increíbles, la verdad que me hubiera gustado que la historia solo fuera acerca de ellos, tan jóvenes, hermosos, tan buenos actores, tan de esos que llegan que te tocan, que sientes no solo simpatía si no que también semejanzas. 

No sé si se los he dicho suficientes veces pero en lo personal, me encantan las películas donde los protagonistas son jóvenes, no sé será que a pesar de mis años no dejo de sentirme una jovencita y siempre logro identificarme más con el elenco menos de 20 que con los mayores de edad jajaja. En este caso los dos amigos Max y Noodles, simplemente me robaron el corazón, sobre todo el segundo que casualmente después se convertirá en Robert de Niro, aunque de adulto debo reconocer que James Wood, es de todo mi gusto también jajaja. 




Si bien la historia tiene harta violencia, porque si hay gangster, es imposible que las balas y los golpes no lleguen y sin embargo, la poesía, sensibilidad, ambiente nostálgico, de un pasado que no volverá pero que queda alojado en el corazón y memoria de cada uno de sus personajes, sobre todo de los que amaron, sintieron, vivieron intensamente aquella vida. 

Agreguemos a tanta poesía el hecho que la banda sonora haya sido compuesta por Ennio Morricone, sin duda ayuda a que la atmósfera/ambientación brumosamente nostálgica cautive al espectador y le dejé el corazón latiendo a mil por segundo. Las imágenes fotografía que nos muestran la pobreza de quienes habitan ese lugar sucio, oscuro, con bahos que emergen por el suelo en contraste con la ciudad que emerge hermosa y soberbia. El puente de Manhattan, hecho completamente de metal y que mira y ellos a él, desde lejos, pero al mismo tiempo cercano como para ir en su búsqueda y atraversarlo corriendo. La neblina y los humos tan característicos de Nueva York. 

Olvidé mencionar un pequeño detalle jajaja que tanta belleza es posible porque la vida está comenzando, la historia está ambientada en un Nueva York de los años 20 y que transcurre hasta los 50, del siglo XX obviamente. Por eso se pueden dar el lujo de mostrar las arquitecturas más hermosas, despampanantes, así como los automóviles, la ropa que lucen tanto mujeres como hombres, los peinados de ellas, sus joyas, qué decir la decoración de las casas. Porque sin contar de más, diré que estos jóvenes empobrecidos meterán las manos en todo lo menos legal rápidamente y acrecentarán tremendas fortunas que les permitirán habitar los mejores hoteles, vacaciones en Florida, los mejores autos, vestir con elegancia y comprar las mansiones más lujosas, claro sobre todo para quienes lo material es casi lo más importante, pero no será, por suerte, el caso de todos los amigos.

No quiero contar nada mucho más acerca de la historia de la película, cosa de tentar al lector y que quiera buscar y ver la película y después atesore sus propias sensaciones/emociones. Solo que no quería dejar pasar de largo el impacto sublime que volvió a producirme aún tantos años después (37 años), esta película hermosa, adorable, terrible, triste. Sergio Leone debe estar regocijándose en el cielo, junto a Morricone y su fotográfo, y saber que de alguna forma me uno a ellos en esta alegría, es un privilegio haber tenido la posibilidad de revivir y recordar, desde mi pieza, toda esa belleza y volver a sentirla y emocionarme.... así suceda que después en la oscuridad de la noche, sin razón aparente o con todos los motivos, ponerse a llorar sin parar.






SINOPSIS:

Principios del siglo XX. David Aaronson Noodles, un pobre joven judío, conoce en los suburbios de Manhattan a Max, otro joven de origen hebreo dispuesto a llegar lejos por cualquier método. Entre ellos nace una gran amistad y, con otros colegas, forman una banda que prospera rápidamente, llegando a convertirse, en los tiempos de la Ley Seca (1920-1933), en unos importantes mafiosos. 


CALIFICACIÓN:

**********************************


FICHA TÉCNICA:

Título original: Once Upon a Time in America, 1984, Estados Unidos.

Título en español: Erase una vez en América.

Duración: 225 minutos.

Género: Drama, juvenil, amistad, gangster.

Dirección: Sergio Leone.

Guión: Sergio Leone, Leonardo Benevenuti, Piero de Bernardi, Enrico Medioli, Franco Arcalli, Franco Ferrini. 

Fotografía: Tonino Delli Colli.

Música: Ennio Morricone. 

Reparto: Robert De Niro. James Woods, Elizabeht McGovern, Tuesday Weld, William Forsythe, Treat Williams, Jennifer Connelly, Burt Young, Joe Pesci, Danny Aiello, Scott Shutzman Tiler, Rusty Jacobs.

No hay comentarios: