7 de septiembre de 2014

Relatos Salvajes.

La polémica se tomó las salas de cine de manos de RELATOS SALVAJES, la última producción cinematográfica argentina. Cada vez estoy más convencida que los que editan las sinopsis deberían darles cadena perpetúa, son las personas más traicioneras y mentirosas del mundo. Tienen el poder de contar una historia pésima como si fuera la mejor y una obra de arte, como la perdida absoluta de glamour. En esta ocasión, sólo de fiarme por ella, no la habría visto porque mostraba algo muy insulso y poco interesante. 

Y de hecho, la cinta es ultra violenta.
Personalmente confieso que me gustó, a diferencia de mis acompañantes. Será que soy del porcentaje de la población dañada por los Estados de emergencia y quedé marcando ocupado, loca, demente o será también, que en alguna parte no demasiado honda de mi ser, tengo un vínculo estrecho con el cliché aquel de "la venganza es un plato que se sirve frío" y el deleite que éste produce, quizás quiero probarlo. 
El asunto es que Damián Szifrón, su director, nos cuenta en 6 episodios, historias de seres humanos, que llevados a sus limites, demuestran lo loca o mal que está la sociedad, en este caso bonaerense, a mi parecer, el mundo entero y lo que puede pasar en tales circunstancias.
La primera historia liderada por Darío Grandinetti, cuenta la historia de un grupo de personas que viajan en avión a un sitio en común y que tras conversar unos con otros, descubren que conocen todos a un mismo personaje, el cual nunca vemos pero que la azafata comunica es, el piloto del avión.
Segunda historia, Rita Cortese y Julieta Zylberberg, atienden un café en medio de la nada y la carretera, una noche llega un señor a comer y resulta ser el eje de la tragedia familiar, que arrastra el personaje de Julieta y Rita, le ofrece dar curso a una dulce venganza.
Tercera historia protagonizada por Leonardo Sbaraglia, la cual confieso es de las historias que menos me gustó. Porque si bien quiero a Leo como el mejor amigo de mis viejos años de adolescencia, hay que confesar que es un encanto, un lindo precioso, pero bien mal actor. Y en esta historia se necesitaba un "concheto, cuico" que demostrara no solo con gestos faciales que "no te sientas tan bacán, huevón, boludo, porque la suerte puede cambiar". También es la historia más exageradamente violenta, tanto que ralla en lo absurdo, ridiculo y todo el tiempo produjo un deja vú, con "Cabo de Miedo", de las peorcitas de Martin Scorsese, con ese toque largo, tedioso y absurdo tipo Fredy Krugger, donde los malos en vez de morir se tientan una y otra vez, creativamente, para hacer una maldad tras otra.
Cuatro y coincido con mi sisterna Manucita, una de las mejores. Protagonizada por Ricardo Darín, que es un gran actor y aunque la historia es muy buena, me recordó todo el rato a "Un día de furia" de Joel Schumacher, donde un Michael Douglas, aquí Darín, es victima de la ineptitud de las leyes de tránsito y el sistema, aflorando lo peor que uno lleva oculto, aunque como es Ricardo Darín, un buen actor, la violencia no es explicita, sino justificada y además dosificada a tal punto de hacernos sentir a todos, vengados.
La quinta y comenzamos a encontrar que ya estaría bueno terminarla. Además que esta historia es bien insulsa, a mi gusto solo salva la presencia de una grande como María Onetto, el resto del elenco, masculino, los habría metido a todos en una licuadora, a sabiendas que no saldría ni un vaso de jugo. 
Seis y última, esta también me gustó mucho por lo delirante y porque la protagonista es la máxima actriz, Érica Rivas. Y versa sobre la noche de celebración de los recién casados, algunos inoportunos secretos salen a la luz y Carrie o cualquier semejanza con la locura es mera coincidencia y todo puede pasar.

Digamos en verdad, que Szifrón estaba bastante corto de inspiración o será que quiso hacer un homenaje al cine de su adolescencia (como la mía) y lo disfrazo con comentarios como "la sociedad argentina no aguanta más". Otro pero que tiene RELATOS SALVAJES, es que seis historias es mucho y sobre todas si están tan marcados por la violencia, sabemos que los argentinos seguramente sintieron tras ver esta cinta, deseos de salir a la calle a expresar su inconformidad, pero sabemos que de éste lado de la cordillera, como somos más bien tibios para tomar el sartén por el mango, lo que más pasará es que escucharemos unas risas soterradas bajo la oscuridad de la sala de cine, develando nuestras perversiones.
Pese a ello, mantengo que me gustó, salvo los peros antes marcados y las historias tres y cinco. Me gustó la banda sonora, la fotografía de Javier Juliá, pulcra, de hermosos parajes argentinos. Las actuaciones, las otras cuatro delirantes historias. 
Pero para recomendarla, tendría más pudor que el editor de sinopsis y advertir: la cinta es buena, como casi todo lo argentino, pero también ultra violenta, si usted igual accede a verla, quiero decirle que es de los míos. Sólo que yo no me reía a carcajada batiente, en las escenas de violencia excesiva y maldad humana corrosiva, como el resto de los perversos habitantes de la sala de cine. Algo me queda de buena crianza.
Recomendada pero ojo, es violenta!!

SINOPSIS:
La película está estructurada en seis episodios que alternan el suspenso, la comedia y la violencia. Sus personajes se verán empujados hacia el abismo y hacia el innegable placer de perder el control, cruzando la delgada línea que separa lo civilizado de la brutalidad.

CALIFICACION: 
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FICHA TECNICA:
Título original: Relatos Salvajes, Argentina, 2014
Dirección: Damián Szifrón
Guión: Damían Szfrón
Música: Gustavo Santaolalla
Duración: 115 minutos
Fotografía: Javier Juliá
Reparto: Ricardo Darín, Darío Grandinetti, Leonardo Sbaraglia, Érica Rivas, Oscar Martínez, Rita Cortese, Julieta Zylberberg, Osmar Núñez, Nancy Duplaá, Germán de Silva, María Marull, Marcelo Pozzi, Diego Gentile, María Onetto.

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