19 de febrero de 2015

Princesas rojas.


A esta película llegué por mi sisterna Manucita, también la había visto anunciada en el canal Sundance (784 Vtr), ella atinó a grabarla y anoche la vimos. Es impresionante, aunque obvio también, como finalmente todos los que nacimos entre finales de los ´60 y principios de los ´70, en América Latina, tenemos un cordón umbilical indisoluble, que nos tira, atrae una y otra vez hasta aquel punto marcador en nuestra historia, en donde nuestros padres intentaron construir un mundo mejor, más justo e igualitario y del que fuimos despojados todos y los que no fueron asesinados, desaparecidos, los mandaron al exilio y de ahí en más, la historia de nuestra América, nos es tan cercana, parecida, semejante, que es bonito e impresionante re descubrirse en otros ojos, otros puntos de vistas, otras miradas, las cuales terminan siendo las mismas de uno.

En el caso de PRINCESAS ROJAS, de la cineasta  costarricense, Laura Astorga, es un ejemplo viviente de todo lo dicho antes. Será porque nació en 1975, en Costa Rica, que junto a sus padres, vivió en Nicaragua en las épocas álgidas de la revolución sandinista, en La Habana, creo a ojos cerrados que, Claudia, el personaje central de la película, es Laura. Y en cada uno de sus detalles, las matrioskas, los cuentos rusos, los pin de los países comunistas, imperceptibles para muchos y que para Laura, mi hermana y yo, dicen tanto, tantísimo.

Pero hay que decir que PRINCESAS ROJAS, atrapa fundamentalmente por la hermosa relación de las dos hermanas: Claudia y Antonia, porque el resto del elenco es bastante débil, problemas técnicos para entender lo que hablan los personajes, sumado a que hay demasiados cabos sueltos imposibles de entender. Pero algo que sí se mantiene fiel, muy fiel, es aquella contradicción tremenda de nuestros padres de izquierda, que vivieron todos esos años de utopía, lucha y después exilio, pero que no se preocuparon realmente, en que nosotros, sus hijos, crecieramos verdaderamente felices. Siempre he pensado que tener hijos y hacer la revolución al mismo tiempo, es una contradicción, porque aunque no quieran pensarlo o decirlo, esos niños tarde o temprano van a estorbar en sus planes y nos traerán de un lado para el otro, sacándonos del colegio, de las pocas actividades culturales, distanciándonos de nuestras amistades, huyendo, huyendo una y otra vez y otra vez y otra vez. Hasta que finalmente ninguno, ni los padres, ni los hijos, logren construir raíces, identidad, historia. 

Y quizás la verdadera y única intención de la cineasta Astorga, era recalcar la historia entre las hermanas, el vínculo estrecho y a través de ellas cómo se veía el mundo de los grandes y sus actos y consecuencias políticas. Y por eso las dos hermanas y las características de sus personalidades, atrapa al espectador hasta el final. 
Claudia, la mayor y la que está continuamente ojo avisor de todo lo que pasa a su alrededor, con sus padres, con su familia, los amigos, la que siente gran orgullo por ser comunista, haber vivido en Nicaragua, haber ido a Cuba, haber sido pionera, que sus papás sean comunistas y apoyen a los Sandinistas en contra de Los Contras y así también odiará a su  madre, cuando ésta por motivos no descritos (cabos sueltos), decide venderse al enemigo: Estados Unidos y se marcha a Miami, como vil gusana costarricense, dejando a sus hijas a la suerte de la vida, a su marido. 
En cambio Antonia, la menor, encantadora y con mucha personalidad, sigue en todo a su hermana mayor y lo único que desea es que ésta le otorgue el mérito de ser pionera.

Una hermosa película sobre los vínculos realmente importantes, como lo son los hermanos - hermanas. Me pregunto si Laura Astorga, habrá realmente perdido a su hermana como nos deja atónitas al final de la película o será una metáfora para contarnos la disolución de su familia. 
Un detalle curioso, es que en el reparto de personajes lo que más abunda son mujeres y que eso también ocurra detrás de cámara y sin embargo, el mensaje que la directora deja de las mujeres, de las mujeres de su familia materna y obviamente de su mamá, es tan mala, tan triste... me gustaría contarle que no todas las mamás son así, me gustaría que hubiera conocido a la mía (con sus peros y todo).
Finalmente pese a los peros, PRINCESAS ROJAS, es una cinta que te deja pensando, es una cinta fuerte, no te abandona lo cual es un piropo de aquellos, porque independiente que para mí, haya sido un revivir similitudes, detalles que uno tenga con la directora, con la historia, finalmente cuando algo es bueno y martilla en tu interior, es lo que vale y lo que no, llega y se va, no vale nada.
Totalmente recomendada!!


SINOPSIS:
A finales de los años 80, la lucha entre el gobierno revolucionario sandinista de Nicaragua y la Contra, apoyada por Estados Unidos, alcanza su punto álgido. Una familia costarricense, comprometida con los sandinistas, regresa a su país, continuando ahora sus labores desde Costa Rica.

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original: Princesas rojas, Costa Rica, 2013
Dirección: Laura Astorga
Guión: Laura Astorga
Música: Lester Paredes
Fotografía: Julio Costantini
Reparto: Fernando Bolaños, María José Callejas, Valeria Conejo, Aura Dinarte, Ivette Guier, María Marta López, Álvaro Marenco, Carol Sanabria, Patricia Velásquez.
Género: Drama, Thriller.
Premios: 2013 Festival de La Habana: Sección oficial óperas primas a concurso.

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