14 de marzo de 2017

Kvinnen I Buret.


Comentaba con mi sisterna Manucita, que realmente las mejores películas policiales, de suspenso, thriller, son: las antiguas dígase años ´80 - ´90, las escandinavas o francesas. Así me ha pasado en el último tiempo, las que me dejan traspapelada por varios días, impactada, pensando en los detalles de la trama, son las que pertenecen a uno de estros tres ejemplos. En esta ocasión me tope de milagro, porque tengo la paciencia de ir canal por canal, buscando película por película, averiguando de su ficha y si efectivamente parece que son policiales, misterio, thriller, crimen, las grabo y veo. en KVINNEN I BURET, me pareció tan curioso el título "un encargado de causas perdidas", además tenía el plus de ser de los países escandinavos, es decir, sólo era cosa de verla.



Y cual si estuviéramos unidos, sin que lo supiéramos, este verano además, sin recordar demasiado nada, he leído la novela en la que se basó esta película, que difiere en el título y en el hecho que la desaparición de Merete, es un punto a desarrollar en profundidad, ya que permanece 5 años desaparecida, todos pensándola muerta, cuando en realidad vive un cautiverio espantoso, en manos de unas personas realmente malvadas. Pero el que diga que esto es casual, que se tire a la carretera y deje de vivir.

Por otro lado, lamento tanto que estas cintas no se conviertan en sagas, que de serlo además las den todas, porque yo realmente sería su fan numero uno. Porque en KVINNEN I BURET, ocurre que a un policía que es testarudo de los que no ven más que la resolución del caso a costa de todo, su vida, sus amigos, la familia, comer, bañarse, entonces en modo castigo lo mandan al baúl de las causas perdidas, congeladas, casos que no fueron resueltos y que mejor los arrumbaron en el desván, sótano, de la comisaría de Dinamarca. Casi como invitar al policía a que cabe su tumba y se vaya a la mierda. Pero para Carl Morck, no hay manera que nada pierda valor, sentido. La tarea es confinarlo a la burocracia, aburrimiento, cosa que pague sus culpas, pero no contaban con su astucia y ni bien pasan unas horas, cae en sus manos el caso de una chica quien estaba postulándose a la política, es decir, su futuro se veía prometedor, exitoso y de pronto sale a pasear con su hermano chico en un ferry y decide, supuestamente, suicidarse lanzándose al mar. El problema es que del cuerpo nada, de nada y ya de eso han pasado cinco años.

Entonces Carl, junto a Assad, que es un policía árabe, en las mismas condiciones que él, es decir, castigado en el sótano de los casos inconclusos, les empieza a oler raro ciertos cabos muy sueltos y comienzan a investigar. Primer gran pero que le ponen los mandamases desde arriba, ya que siempre en las historias policiales, el tema central es que nadie tiene dinero y que todo se debe hacer con la menos cantidad de gastos posibles, o sea mandar a ampliar fotos, llamar por teléfono de una ciudad a otra, qué decir llamadas de larga distancia, solicitud de papeles de un país a otro, entonces los jefes los mandan llamar porque su labor es revisar los casos congelados, ficharlos, hacer un resumen de dos carillas contando en qué quedó y pasamos a la siguiente carpeta y no gastar insumos escasos en la policía para investigar, menos si no están autorizados. Pero ahora son los dos, Assad y Carl, los que están metidos con que aquí se decretó demasiado pronto que había sido suicido y siguen adelante pese a todo.

Y bueno, aunque digan que en los países escandinavos, no pasa nada, la violencia es cosa de literatura policial, hay que decir que tanto escritores como guionistas deben ser sicópatas o algo parecido o tener unas imaginaciones muy perturbadas, porque no hay novela, película policial, que además de tener mucha sangre y muchas muertes, todos se consiguen con mucha violencia, creativas formas de tortura, o sea que si no lo son, al menos será mejor no ponerlos a decidir porque sus mentes no están precisamente sanas y sus ocurrencias podrían ser perturbadoras. Pese a ello, me encantaría que la cinta no hubiera terminado con la resolución del caso, sino que en versión saga, tuviera las esperanzas que vienen más casos por resolver en manos de Carl y Assad. Eso es lo que sucede cuando uno tiene demasiada hambre de su género consentido y no siempre es posible saciarlo, uno queda con hambre, con hambre de más y todo se hace poquito.
Totalmente recomendada!!!

SINOPSIS:
Tras un tiroteo que dejó a uno de sus compañeros muerto y al otro paralítico, el detective jefe Carl Mørck es relegado a nuevo departamento Q. Un departamento que se ocupará de viejos casos no resueltos. El departamento está formado por él mismo y su nuevo ayudante Assad. Aunque tienen órdenes explicitas de solo leer y revisar los viejos casos, tan solo pasa un día antes de que la naturaleza terca de Carl los lleve de cabeza al misterio de la desaparición de Merete Lynggaard, una bella joven promesa de la política, que desapareció hace cinco años en un viaje en ferry junto a su hermano. El hermano es la pieza clave en el caso, pero él tiene lesiones cerebrales desde pequeño, cuando sus padres murieron en un accidente automovilístico. El caso fue cerrado tras tildarlo de aparente suicidio. Pero a Carl y Assad no les convence esta explicación, y se aventuran en un viaje que los llevará a descubrir el abuso y la maldad que se esconde tras la superficie de una refinada escandinavia.

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original: Kvinnen I Buret, 2013, Dinamarca.
Título en español: El guardián de las causas perdidas.
Dirección: Mikkel Norgaard
Género: Thriller intriga.
Basada: En la novela de Jussi Adler Olsen "La mujer que arañaba las paredes".
Reparto: Nikolaj Lie Kass, Fares Fares, Mikkel Boe Folsgaard, Sonja Richter, Marijana Jankovic, Soren Pilmark.