22 de febrero de 2014

Dos monjes.


Cual si volviera en el tiempo a aquellas sesiones de cine "expresionista alemán", a las que mi papá nos llevaba a mis hermanas y a mi al Instituto Alemán de Cultura, Goehte, en Guadalajara, me sentí al ver DOS MONJES. Aunque esta en versión mexicana, pero con los mismos ingredientes del europeo: mucha imagen en negro, con mucha sombra grisácea -oscura, en párpados y ojeras de los actores, el sonido como la mierda, muchos fundidos a negro, poca iluminación, diálogos casi inexistentes, sin contar que por la época (1934) el audio era una cosa de principiantes y para la actualidad, lamentablemente "malísimo", por suerte la historia es simple y muy comprensible.

Recuerdo que en los viejos tiempos de mi infancia, cuando mi papá nos llevaba al Goethe de Guadalajara, al ver estas películas, las historias distorcionaban mi entender. Una, porque eran tan realistas como terribles y si bien mucha conciencia no tenía a mis retoños 12 añitos, pero bien que sabía que éramos chilenos, que habíamos salido fletados de Chile por el golpe de Estado, entonces sentía todo, todo, el sufrimiento de esos rostros con tan poca luz y tan negro-grisáceos, tan reales como la vida misma, que no lograba identificar la realidad de la ficción. Cuantos años pasé sufriendo por la "Madre" de Máximo Gorki, que había muerto tras meter la cabeza al horno, no entendía cómo había llegado hasta eso sin que nadie le prestara ayuda. La pobreza, la extrema sencillez de los lugares habitados, todo me impresionaba y sentía tan absolutamente real.
Será por eso que cuando comencé a ver esta cinta mexicana, sentí un revival a mil por horas y me quedé, adentrándome en la historia, en los flashes que de repente la imagen convertía las escenas, seguramente por una re-edición 60 años después, que con poco material en  buen estado, metieron más tijera de lo debido y dejaron lo que pudieron, dejando innentendible tantas conversaciones, situaciones, pero con paciencia todo terminaba siendo comprensible.

y bueno, la historia versa así, dos monjes, a saber si Franciscanos u otra congregación, porque las ropas eran más bien del Ku-Klux-Klan, se encuentran en el mismo monasterio, en el que obviamente el silencio es el compromiso con Dios y pese a ello, estos se lanzan a golpearse. Son separados por el  monje patriarca, enviados a sus celdas o cuartos, es entonces que la historia comienza, con el relato de cada uno sobre una historia en común...... Confieso que otro factor que me atrajo profundamente, fue el personaje del "malo" supuestamente, que en un nivel súper frívolo no puedo dejar de mencionar que tenía unos hermosos ojos, o sea era un hombre hermoso por donde se lo viera, pese a las vestimentas espantosas que tenían,  el personaje "Juan", en la vida real Víctor Urruchúa, que hombre. Lo busqué y fue actor y director entre 1926 y 1951. Actuó en 24 películas y dirigió 15, realmente un hombre por lo menos "interesante".

En cambio al actor que hace el personaje del "bueno", músico y tuberculoso, Javier, si que lo he visto en otras películas, no así a la chica en discordia y si, a la que actúa como la mamá de Javier, a quien más bien la tenía como actriz de reparto de películas de corte cómico o familiares como "Que tiempos aquellos Señor Don Simón", que trata sobre los fiestones que se daba la clase acomodada en los tiempos del Porfiriato.

Pienso que tanto en DOS MONJES, cine "expresionista" mexicano o alemán, es difícil hablar de "buenas o malas actuaciones", porque son tan intensas en sus apariciones, ponen tantas caras, gestos, la poca luz existente les ilumina esos rostros grisáceos que dicen tantas cosas sin pronunciar palabra, que a veces se tornan exagerados, intensos, pero que innevitablemente están tan llenos de sentimientos, que atraviesa la pantalla, se meten en tu inconsciente e impide que olvides la historia. Al menos a mi así me pasó, tanto con esta cinta como con las que ví hace añales atrás en Guadalajara.
Totalmente recomendado!!!

SINOPSIS:
En un monasterio del siglo diecinueve, dos monjes se enfrascan en una pelea. Al ser llamados a confesión, cada uno relata una versión diferente de la misma historia, en la que el único elemento común es la mujer de la cual ambos estuvieron enamorados.

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original: Dos monjes, México, 1934
Dirección: Juan Bustillos Oro
Guión: Juan Bustillos Oro y José Manuel Cordero
Duración: 85 minutos
Género: Drama
Música: Max Urbán
Fotografía: Agustín Jiménez
Reparto: Victor Urruchúa, Carlos Villatoro, Magda Haller, H. Beltran de Heder, Emma Roldán, Alberto Miquel, Manuel Noriega, Manuel Bernaldez, José Cortés, Conchita Gentil Arcos, Hugo Taboada, Sofía Haller.

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