26 de enero de 2016

Last Tango in Halifax.

Esta maravillosa serie inglesa la encontré por Film&Arts, hace su buen par de meses atrás. La dejé grabando y un día decidí darle una oportunidad. Al principio bien prejuiciosa, no le dí mucha chance, partí de la base que sería mala. La trama: el nieto de Alan, le abre a su abuelo, un espacio en redes sociales para que se entretenga, éste ni bien aprende a moverse, lo primero que hace es buscar a su amada Celia, la mujer que hace 50 años atrás lo dejara plantado en su primera cita, del primer amor, según él el amor de su vida. Después supo que la chica, Celia, en cuestión había emigrado con toda su familia a otra ciudad y no volvió a saber más de ella. 

Es así como Celia y Alan, se reencuentran, ambos están muy emocionados porque los dos en estos 50 años, pese al tiempo transcurrido y la vida realizada, les quedó una cuenta pendiente con aquel amor de juventud. 
Es así como en la primera temporada de LAST TANGO IN HALIFAX, descubrimos que Celia dejó una carta para Alan, que una tal Eillen, amiga de ambos, no entregó a su destinatario, donde la chica explicaba por qué no podía acudir a la cita y dejaba dirección de la nueva ciudad a la que emigraba. 

Y bueno, es que las series inglesas casi todas, son excelentes. Creo que en la vida teleseriesca que he tenido, pocas veces me he encontrado con un bodrio inglés. Todas y cada una de las tramas, ya sean policiales o dramas, han sido de gran calidad. Y ésta en particular era realmente soberbia. No sólo porque la trama era realmente atrapante, pasaban tantas cosas en esos 55 minutos, que cuando mirabas el reloj no podías imaginar que en ese rango de tiempo tantas cosas pasaran. Tal cantidad de cosas, aventuras, conversaciones, peleas, amores, que ocurrían y todas las veces que te hacían de todo corazón, llorar, reír, gozar, entenderlos. Todo el tiempo pensé en que esta serie le hubiera gustado tanto a mi mamá, abríamos gozado juntas al verla.

De alguna manera y en esa misma sintonía agradezco que me haya gustado tanto, porque mientras la vi, la goce, pensé en cada uno de sus capítulos en mi mamá.
La primera temporada, porque de hecho ahora que terminó supe, me enteré que la serie constaba de tres temporadas. La primera y maravillosamente, Film&Arts, decidió darlas de sopetón y por tal, disfruté un par de buenos fines de semana con un maratón de cinco o seis capítulos al hilo de la serie. 
Como decía, en la primera temporada o los primeros seis capítulos, la historia gira en torno a esta pareja de adultos mayores, que bordean los 70 años y que después de 50, al fin logran volver a verse y re declararse el amor que sintieron el uno por la otra y la otra por el uno, el cual nunca cesó muy por el contrario se mantuvo latente aunque guardado en una gaveta de sus corazones, por siempre jamás. 
Como ya no hay tanto tiempo a futuro, la pareja decide casarse, decisión que provoca en las respectivas familias, dígase las hijas de cada uno se conozcan, choquen, crucen, se amiguen y vivan como dulces espectadores este gran amor. Que en el caso de Caroline, hija de Celia, es realmente una felicidad que su madre al fin pueda ser plenamente feliz, ya que lamentablemente el matrimonio con su padre no fue el caso, porque fue un mal marido que no estuvo a la altura y que más bien se dedicó a engañarla sistemáticamente. En el caso de Gillian, que obviamente ama a su padre y jamás interfirió en esta decisión, algo de dolor siente al pensar que quizás amó más a Celia que a su mamá Eillen, cosa que ella nunca lo sabrá, pero es verdad, ya que al poco andar también la adulta pareja descubrirá que la causante para que ellos dos no pudieran reunirse post cita fallida, fue justamente Eillen, la mejor amiga de Alan, con quien después se casó, se la jugó por ocultar información y dejar a la pareja con interrogantes durante 5 décadas.

En la segunda y tercera temporada, la serie se abre a las vidas de las hijas de la pareja, nietos y a sus correspondientes historias, secretos, algunos que debieran mantenerse ocultos. Verdades que salen a la luz y hacen mucho bien. Matrimonios, separaciones, amigos, más verdades que entran al juego y se diversifican. Peleas, separaciones, nuevos comienzos. Realmente LAST TANGO IN HALIFAX, es de esas series que podrían continuar mil años y los espectadores seríamos los más felices, porque los personajes se van transformando en parte de nuestra vida. Son tan reales las vivencias, sus historias, los sentimientos que viven, las formas en que se comportan. Como además es una serie contemporánea, donde se hablan temas como el racismo, la xenofobia, homofobia y que se puede hablar de ellas con toda libertad y cada uno tener sus posturas, aunque las apiladas en mal, son las menos aplaudidas y en cambio mucho más alabadas las que se abren a las minorías cada vez más mayorías sexuales, raciales. Una serie realmente buena, donde además uno aprende y siente que en muchas cosas, los ingleses son realmente un pueblo muy evolucionado y como que uno vuelve a sentir ese orgullo por el garbo, la elegancia (fino no porque no somos copas), inteligencia.

Todo el tiempo, cada instante, cada capítulo, he ido abrazando la memoria de mis padres, los tiempos en que veíamos estas seres juntos y ellos tan cultos e interesantes contaban historias al tema. Una poesía han sido estos varios meses de serie y una gran pena pensar que quizás se terminó, aunque el fin de temporada más bien consideraría que terminó tremendamente abierto para nuevas y entretenidas historias.
Totalmente recomendado!!


SINOPSIS:
Serie de TV inglesa a cargo de la siempre bien evaluada BBC, que cuenta la historia de amor de dos personas de edad adulta, que tras 50 años pensando que la una se fue sin dar señales y la otra pensando que el otro no se atrevió o quería tanto, vuelven a reencontrarse. En la primera temporada es el redescubrimiento de ellos dos y la planificación de su boda porque no quieren volver a separarse nunca más. Las consecuencias que esta decisión traerá en sus respectivas familias e hijas. Segunda y tercera temporada vamos adentrándonos en las vidas de estas dos familias, que se han unido, con sus cosas buenas y malas, secretos y verdades, amores y desamores, ojala por siempre jamás.

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original: Last tango in Halifax, 2012, Reino Unido.
Duración: 55 minutos cada capítulo.
Dirección: Sally Wainwright, Samuel Donovan, Eurus Lyn.
Guión: Sally Wainwringht.
Música: Murray Gold.
Fotografía: Alan Almond, Sam McCurdy.
Género: Drama.
Reparto: Anne Reid, Sarah Lancashire, Derek Jacobi, Nicola Walker, Edward Ashley, Louis Greatorex, Josh Bott, Sacha Dhawan, Tony Gardner, Dean Andrews, Nina Sosanya. 

19 de enero de 2016

Tres60.

Cuando vi TRES60, era domingo, no sé si se deberá a eso, a que es un día en que generalmente uno está relajado y a veces acepta muchas cosas, tan solo por estar así. Esta manera de comenzar puede insinuar que la película era mala, quizás sí y quizás no, pero en realidad no era tan mala, de hecho no era mala, era entretenida, lo único es que tenía unos baches muy sueltos, que siempre pensé que eran porque había llegado a ella, comenzada y esos cabos sueltos, que podrían haberse explicado al principio, al que no llegué. Pues tal, que la vi un par de días después y nada, todo es igual, no me había perdido nada, a lo más unos cinco minutos. O sea que entonces estamos frente a un caso de película inconclusa, que fue editada por un ciego o simplemente decidieron basar el suspenso en una onda a piezas que no encajan.

De todas formas y pese a todo lo antes dicho, la vi hasta el final y me repetí el inicio pensando encontrar algo más. Y pese a todo reitero: no es mala, tampoco es aburrida, tiene intriga. De hecho creo que el problema es que la idea era bien buena y el director y el guionista, no supieron cómo hacer para que además de suspenso, nos contaran en algún momento ciertas claves para entender y no quedarse con la sensación que el espectador no puso atención en un minuto, donde se relataba la última verdad.

También puede ser que estoy frente a la decisión de dedicarme hacer guiones porque realmente los que veo son muy malos jajajaja, pero no, no creo que esa sea la respuesta correcta, mi trabajo va por otro lado, a mi me gusta el cine para aprender, entretenerme, cultivarme y claro, criticarlo pero no tengo ínfulas de ir por la vida enseñándole a otros de qué va la cosa.

Desmembrando TRES60, podríamos decir que cuenta con un protagonista guapo, pero sin exagerar, que es el principal ingrediente de este suspenso que no termina de cuajar, tanto porque él siempre tiene una mirada lejana, como recordando algo de lo cual nunca habla y quizás sea el enigma de todo. O quizás siendo bien mala, podríamos decir que es inexpresivo pero en el casting, daba para el rol de chico guapo, pero sencillo, buen estado físico, que supiera surf y que tuviera cara de pasmado o de estar pensando. Después está el otro ingrediente fundamental para que una cinta de suspenso funcione, que es el buen actor que hace todo. En este caso el rol cayó sobre los hombros de un chico de unos once o doce años, que estoy segura que lo he visto en alguna de mis innumerables cintas españolas que he devorado (porque la movie es española) y que es encantador. Es el matado, mateo que sabe de tecnología a full y que inventa toda clase de triquiñuelas para descubrir a los malos. Además que es encantador y cualquiera, empezando por mi, se lo quisiera de hermano menor. 

A este elenco, le debemos sumar el factor "atractivo" masculino, porque para mí con el protagonista pasmado, cara de enigmático ya está, entonces sumamos con la chica guapa, interesante, misteriosa o al menos con mucha cara de estar enamorada y que pronto se entregara a una expuesta tensión sexual para que el espectador, electrocutado con la energía sexual se mantenga hasta el final, eso sí, la escena de sexo llega a los cuasi últimos instantes de la historia. La chica elegida es bastante bonita, tiene mucha cara de que esta enamorada del protagonista y que quiere todo con él, es simpática, le encanta destaparse, escotarse y que quede bien claro que tiene un buen cuerpo. 
Después viene el puesto del mejor amigo.... aquí podríamos decir que entramos en materia de la cinta, ya que es este joven el que le da razón y forma a la cinta de "suspenso". Un mejor amigo, Iván, que desapareció a la edad de once años, de manera muy misteriosa. Tanto es así que en algún momento llegué a pensar que la cara de pasmado pensante del protagonista, se debía a que en ese principio que no vi, contaban o mostraban algo crucial que de alguna forma enviaba un pestañazo, sólo apto para detectives de cine, que explicara o justificara lo que después no habría ni cómo.

El asunto es que este chico guapo, dedicado al surf y estudiante de marketing, tiene una vida normal, de tanto en tanto gana dinero haciendo comerciales para marcas deportivas, vive solo y sin embargo es muy cercano a sus padres y a su encantador hermano, Mario. Los papás se cambiaron hace no tanto a vivir a una tremenda mansión, a la que no se sabe si por entretención o exceso de dinero, se dedican hacerle arreglos. El que más o menos se maneja en tramas cinematográficas sabe que si en una historia aparecen situaciones o lugares, es porque serán claves en el desarrollo de la película a menos que se trate de un bodrio sin pies ni cabeza. En este caso el hecho de la entretención por los arreglos a la casa tiene el gran plus, que del entretecho caerá lo que le dará material a la trama de suspenso de la cinta. Ya que son fotos de su amigo desaparecido, en compañía de los antiguos dueños de la casa, que habitan ahora sus papás. Y comenzará el misterio.

Otro dato que a veces hace sospechoso al misterio, es cuando todas las pistas y datos se dan de manera demasiado fácil, casual y entrar a casas, hospitales, ficheros, iglesias, es súper sencillo, no te pillan, no hay alarmas, la gente no tiene tanto miedo como en Chile con la delincuencia y las llaves que abren secretos impresionantes, están casi colgado de la puerta y gritando "tómame, tómame". Pero recordemos que es domingo y que en estado de relajo, uno tiene al cerebro menos exigente.
E insisto, la vi hasta el final y no me arrepiento, tan sólo me hubiera gustado un poco más de claridad cuando lo requería, más que nada para cerrar los cabos sueltos que provocan las cintas de suspenso para que sean tales y no el tole tole de último minuto de un seudo cineasta con demasiadas ínfulas..
Totalmente recomendada!! 


SINOPSIS:
Guillermo, es un joven universitario apasionado del surf que inicia una investigación después de descubrir de forma casual un antiguo carrete fotográfico en las obras de reforma de la casa de sus padres. Su revelado destapa enigmáticas imágenes y una cara conocida: su mejor amigo de la infancia, Iván, desaparecido hace ya demasiado tiempo. A medida que tira del hilo, la curiosidad inicial de Guillermo se convierte en una peligrosa investigación de consecuencias insospechadas. En sus investigaciones contará con la ayuda de Daniela, una chica que ha conocido y hacia la que se siente cierta atracción, y por su hermano Mario, un loco de la informática capaz de acceder a cualquier información y con su compañero de olas, "El Ruso".

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original: Tres60, España, 2013.
Dirección: Julio Torrecilla.
Guión: Luiso Berdejo
Fotografía: Johnny Yebra.
Música: Roque Baños
Género: suspenso
Duración: 97 minutos
Reparto: Raúl Mérida, Sara Sálamo, Jaoquin de Almeida, Adam Jezierski, Guillermo Estrella, Marta Martin, Geraldin Chaplin, Carolina Ferre.

12 de enero de 2016

Stories we tell.

Confieso que soy una iletrada de Sarah Polley, que llegué a ella o sé de ella, a través de mi sisterna Manucita, pero a STORIES WE TELL, llegué más por curiosidad en la trama, en la sinopsis, que en el conocimiento que fuera un trabajo cinematográfico de Polley.
De hecho, muy avanzado el documental, porque eso es lo que es, fui descubriendo que versaba sobre la historia de la familia de Sarah.

Supongo que lo que me atrajo fundamentalmente, es el tema de las historia de familias, que siempre me han gustado mucho, porque yo también vengo de una y porque tengo muy presente siempre, la sensación de querer contar la de ciertos personajes de mi núcleo, como mis papás y mis abuelos. En este caso lo que uno siempre se cuestiona un tanto con ego, otro tanto con ingenuidad es ¿qué le puede interesar a otros la familia de uno? Eso es lo que le pregunta, reflexionando una de las hermanas mayores a Sarah, sintiendo un poco que no existe nada mucho de interés o importancia para otros, sobre su vida familiar.

Y quizás sea así, que no exista nada famoso que contar, pero si todo lo que arma historias en literatura o en cine, tuviera que basarse en historias de gente famosa, el mundo sería aún más ignorante de lo que ya, porque carecería de mucha información. Encuentro que el plus de STORIES WE TELL, está justamente en eso, en aportar algo que no sabíamos, al menos yo lo desconocía. Y por más simple que sea tu relato, si está bien narrado, si cuenta con ritmo, energía, el interés del espectador se mantendrá hasta el final.
De hecho, parto de la base porque lo pienso con convicción, que todos tenemos una historia que contar y por tal, todas son interesantes de ser escuchadas, entendidas, atesoradas en la memoria y en el corazón. Y de paso salvo la idea de algún día realizar el docu sobre mi familia.

De todas maneras, en la medida que el documental va avanzando, nos vamos dando cuenta que la idea de Polley, de contar sobre su familia, surgió de alguna forma en un primer lugar, para hablar de una hermosa madre Diane, a la cual ella no pudo conocer mucho ya que murió cuando Sarah tenía 11 años. Y como los demás actores de esta historia, dígase los miembros de la familia, tenía cada uno un punto de vista particular y personal de contar sobre la mamá.
Entre medio y sin ánimo de contarles el final de la historia, porque no lo es, descubrimos que algo que fue parte de un chiste maloso, de toda la vida, en la infancia de  Polley, se transforma en realidad, ella biológicamente no es Polley, sino que Gulkin, ya que su madre en un momento de su vida, en una cierta crisis personal y matrimonial, tuvo un romance con un productor canadiense muy importante, Harry Gulkin, con el que estuvo a punto de marcharse, pero recordó que eso ya lo había hecho en su juventud y le costó que la alejaran de sus hijos y esa experiencia no la viviría otra vez, así que la relación con Gulkin quedó en un romance intenso y ella continuó la vida con su marido Polley y sus hijos. Y de pronto, de ese romance nació Sarah, la que creció y educó al lado del señor Antoine Polley, un encantador hombre, que fue actor pero que para mantener a la familia lo dejó todo. 

Lo otro que no deja de ser curioso, en esto de mostrar los hitos de la familia, es descubrir que la madre de Sarah, era una famosa actriz canadiense (porque la directora es de ese origen y después se trasladó por el mundo), que hizo algunas obras que marcaron hito en la historia teatral de ese país y que muy joven, murió de cáncer. Y adentrándonos en esta historia familiar, conocemos al padre biológico y la relación que surge entre padre nuevo e hija y como el ego de algunos se interpondrá en los verdaderos sentimientos futuros para esta familia extendida.
En fin, mil detalles, historias, secretos, detalles, recovecos que vamos descubriendo, conociendo, enterándonos, a medida que la historia transcurre. Debo confesar que cuando se descubre lo de la paternidad de Polley, me dio un poco de flojera el documental porque pensé que era un trabajo algo egocéntrico de la directora, pero tenía tan buen ritmo, estaba realmente tan bien contado, que me quedé. Y lo bueno de eso, se que al rato pude descubrir que la directora era mucho más inteligente que egocéntrica y quería dar una pincelada, una muestra, de como  una misma historia, los distintos integrantes de ésta pueden contarla desde distintos puntos de vistas, egos, emociones, sentimientos. Por algo se llama LAS HISTORIAS QUE CONTAMOS ó STORIES WE TELL.
Totalmente recomendada!!


SINOPSIS:
A partir de entrevistas e imágenes familiares, Sarah Polley, busca la respuesta a uno de los enigmas que rodean a su familia. Filme de investigación por el que desfilan padres, hermanos y amigos, cuyas contradictorias declaraciones conforman un mosaico emocional en la innovadora línea de documentales. 

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original: Stories we tell, Canadá, 2012
Título en español: Las historias que contamos.
Dirección: Sarah Polley
Guión: Sarah Polley
Música: Jonathan Goldsmith
Fotografía: Iris Ng.
Género: Documental
Duración: 108 minutos

5 de enero de 2016

Flowers in the attic.

FLOWERS IN THE ATTIC, tiene todos los ingredientes para ser una terrorífica y asquerosa película de miedo. Terrorífica porque la idea de esconder a cuatro niños en lo más alto de un caserón, es de un malvado que da miedo. Segundo, pretender que un grupo de dos jóvenes y dos niños pase desapercibidos, es decir, que dejen de ser ellos, de meter ruido, moverse es maligno. Y tercero, colmarlos de prejuicios sobre lo inmoral, sucio y molesto que una madre, recientemente viuda, piensa de ellos. Sumado a lo que a ojos de una madre algo loca que no suficiente con abandonarlos en un ático, pretende que sus hijos adolescentes, 15 y 12 años, hombre y mujer, hagan oidos sordos a lo que puede pasar en plena pubertad y encerrados en dos habitaciones y cuidando a sus hermanos menores. 

De pronto un deja vú me tele trasporta a "La laguna azul" y pienso si en realidad en la moralina norteamericana, esos dos chicos viviendo primero con el marinero borracho, con el cual naufragan y después dejados a su suerte en aquella isla paradisíaca, solos tras la muerte del marinero borracho, porque obviamente además de salvar a los chicos hizo lo mismo con un barril de buen tinto o whisky, será que estos dos chicos, niños, jóvenes que quedan solitos en la isla ¿no serían hermanos? Y por eso ese amplio e imaginativo final en el que quedan en altamar a la espera de ayuda, con el pequeño fruto de su amor: su hijo, o sea que debían morir por aquello del pecado original.

Pues bien, aunque en FLOWERS IN THE ATTIC, los jóvenes hermanos comienzan a vivir la pubertad cada uno por su lado, llega un momento que al hombre le empieza a gustar la chica, que casualmente es su hermana, mira revistas pornos que curiosamente encontró en el ático (estaba bien provisto eso que ni qué) y sin mostrarnos su pantalón, imaginamos que algo se le abulta cada que su hermana pasa a su lado, lo rosa o tienen un leve contacto de piel. Me pregunto si eso podrá ocurrir, que la carne sea más fuerte que ninguna otra cosa y olvides por muy encerrado que estés en el ático, que aquella mujer deseada, es tu hermana. Nunca me ha pasado, sólo lo he visto en películas, pero me salta la duda, eso sin duda.

Y será justamente ese ingrediente morboso, que combinado con buenas actuaciones podría haber hecho de ésta movie algo más interesante. No niego que de todas formas la vi hasta el final, pero eran realmente tan malas las actuaciones de todos, hasta la de mi querida Ellen Burstyn, quien interpretaba el rol de la abuela, que nadie quisiera tener en su familia. A Burstyn, le pasó que desde que la cazaron con el rol de bruja, loca, malvada le han sacado un jugo y en este papel, ya tan cliché, tan manoseado, si bien producía cero empatía, a veces daban unas ganas de saltarse a reír. La ambientación morbosa de la historia, creo que es el ingrediente que mantiene la atención hasta el final. Tanto por las insinuaciones directas que lanza la abuela, sobre lo deslizable que era y es la hija cuando se ve frente al sexo masculino y que quizás algo más morboso existió en sus años mozos, entre el papá y ella, entre ella y el tío con el que huiría y se convertiría en el padre de sus cuatro hijos. Una cosita morbosa, asquerosona, se respira todo el tiempo en la historia.
El cliché mal trabajado de una Ellen Burstyn, convertida en madre de una especie de Carrie pero versión descarriada, por no decir "putanaza", que por más que rezó y luchó por impedir que el diablo se la tragara, no lo consiguió. Entonces la abuela anda viendo el mal, al diablo, el deseo como lo más repugnante del universo, en todas partes: en su hija, sus nietos. 

Quizás pensando que esta cinta es producto de una novela, en versión leyéndola uno quedaría más conforme, sin tantos lazos sueltos, que la cinta no cerró o que las malas actuaciones no salvaron, a saber.
Y sin embargo la vi hasta el final, así que en gran medida me quedo callada.
Será por eso también que al terminar, me quedo con un extraño sabor de boca, intenté ver otras cosas para sacármela de la mente, pero a veces lo que uno cree malísimo, aunque lo sea, igual marca, igual trauma, igual no logras sacarlo de la mente. Quizás por eso decidí comentarlo, quizás así me abandone y se quede con ustedes jajaja.
Recomendada para fin de semana tedioso!!


SINOPSIS:
Tras la inesperada muerte de su padre, los niños Dollanganger son convencidos por su madre Corrine (Heather Graham) de que vivan en el ático de la mansión de sus abuelos, con el objetivo de que pueden reclamar la fortuna familiar... Remake de la película de la película del año 1987, que a su vez adapta la novela homónima del mismo título.

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original: Flowers in the attic., 2014, Estados Unidos.
Titulo en español: Flores en el ático,
Dirección: Deborah Chow
Duración: 120 minutos
Guión: Kayla Alpert basado en la novela de Virgina C. Andrews.
Música: Martio Grigorov.
Reparto: Kiernan Shipka, Mason Dye, Heather Graham, Ellen Burstyn, Dylan Bruce, Chad Willett, Ava Telek, Maxwell Kovach.
Género: Drama, intriga, thriller.

29 de diciembre de 2015

La chica del sur.


Hace tiempo que tenía ganas de ver LA CHICA DEL SUR, debo confesar que la voz en off del director, es uno de los puntos que me atrajo. Posee una voz que invita a escuchar y la historia que narraba me tincó. Pero tuvo que pasar un tiempo hasta que logré grabar la cinta entera (canal 53 I-Sat de VTR), siempre me ocurría que la pillaba a la mitad. Y finalmente verla fue un hecho que marcó fuertemente mi cabeza, tanto es así que toda la noche soñé con ella.

Es que es un tanto sorprendente la poca publicidad que se le hizo a esta chica, en su tiempo, cuando estábamos a un par de años de la caída del muro de Berlín y que sin tener color de partido contrario a la izquierda, pese a vivir en Corea del sur, su único sueño era que Corea volviera a ser solo una nación. Con un aplomo impresionante esta menuda jovencita se las ingenió para llegar dando un largo periplo en avión hasta Corea del norte, donde obviamente no era muy bienvenida. Pero sus palabras, llegaban al publico que curiosamente la propia URSS había convocado: los jóvenes y estudiantes del mundo, que unidos por el encuentro XII mundial, estaban reunidos ahí. Y eran jóvenes inteligentes, con ilusiones, que los unía el odio al imperialismo en todas sus formas de vista, pero que si bien Corea del sur, representaba justamente a ese odio, la menudita Im Su-kyong, lograba conciliar puntos de vistas con los jóvenes de izquierda, sobre todo los de Corea del norte, quienes también soñaban con ser una sola nación.

El punto es que como cuenta el director en off, él también viajó a Corea del norte, a ese festival, aunque no profesara ninguna ideología sino que más bien, por corazón roto y un hermano que sí tendría que haber asistido e impedido, le vendió el pasaje a éste hermano. José Luis García, el viajero, también quedó atónito con esta joven, porque en su calidad de turista habían visitado la frontera que divide el norte con el sur y sabían de las historias de quienes osadamente la cruzaron y esta chica después de hablar en diversos sitios de Corea del norte, debía volver a casa y lo haría caminando, cruzando aquel cerco lleno de bombas y militares armados que podían dispararle en su trayecto.
Felizmente eso no ocurrió, LA CHICA DEL SUR, volvió a su Corea natal, donde sí fue detenida, enjuicida, acusada de una cantidad de mentiras y obligada a cumplir una condena de diez años, que a los tres y medio la liberaron por excelente conducta. Posterior a eso entró a estudiar periodismo y continúo trabajando en sus temas, como la unificación de Corea, pese a todo y pese a la fama obtenida, que a estas alturas más bien le jugaba en contra.

Es así que cuando el director del documental, logra dar con su paradero en Corea del sur, viaja junto a su amigo Alejandro Kim, un joven argentino de origen coreano y que por supuesto lo habla a la perfección, además de trabajar como traductor en Argentina. Pero el viaje de estos personajes, desconcierta de sobremanera a Im Su-Kyong, quien en varias instancias los trata despectivamente, después los lleva de paseo, pero alarga y atrasa la posibilidad de conversar las dos horas prometidas, a solas con el director del film.
Todo el tiempo uno siente que estamos hablando de algo que ocurrió años luz y no, es la historia reciente del mundo. El muro cayó en 1989, del siglo XX y sus consecuencias a favor y en contra, las seguimos viendo hoy en día. Además de la unificación de las dos Coreas en el año 2000 que todavía sus matices siguen latiendo. Como la agitada vida de la chica del sur.

Realmente quedé impresionada con este documental, la incansable búsqueda del director, la de material que pudo obtener y cuando al fin, pudo estar frente a frente con la chica del sur, como ella le fue intentado cerrar todas las puertas posibles y en este film vamos viendo los por qué.
Totalmente recomendado!!


SINOPSIS:
Im Su-Kyong, fue una estudiante y activista política surcoreana, que cruzó la frontera que dividía su país con el norte y atrajo la atención para reclamar la reunificación de Corea, durante el XII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes que organizó la URSS en 1989. El director José Luis García, asistió al Festival y registró en una cámara VHS, aquel peculiar momento previo a la caída del muro de Berlín y las repercusiones de las acciones de Im Su-Kyong. Hoy, más de veinte aos después, García vuelve a Corea para buscar a Im Su Kyong y ver qué ha sido de ella.

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original, La chica del sur, Argentina, 2012
Dirección; José Luis García.
Guión: José Luis García y Jorge Goldenberg
Fotografía: José Luis García, Kim Tae-Jung, Park Jae-in, Gabriela Cristina Chirfie. 
Música: Axel Krygier.
Montaje: Alejandra Almirón,  Alejandro Carrillo Penovi.
Género: Documental
Reparto: Im Su-Kyong y Alejandro Kim.

22 de diciembre de 2015

Mia Mama.

Uno suele llegar al cine por varias circunstancias. Hay quienes sólo van en busca de entretención, otros van porque les gusta el director, la banda sonora, el país de origen, porque escucharon la crítica que le daba estrellas luminosas. En mi caso, llegué a MIA MAMA, por Marguerita Buy, la protagonista de esta historia. Sumado a que era una cinta italiana y amo esa lengua como al país y porque la trama, desde que la vi anunciada, supe que me concernia profundamente.

De Marguerita Buy, les puedo decir que además de ser una mujer muy guapa, es una gran actriz, muy expresiva, todo su cuerpo, su cara, sus ojos, emiten sensaciones, emociones. Su rostro fundamentalmente siempre está diciéndonos algo, esos hermosos y grandes ojos verdes también. Es una actriz difícil por no decir imposible, de olvidar. En mi caso llegué a ella, casualmente el año 2001 con "El hada ignorante" de Ferzan Ozpetek; donde quedé prendada y a sus pies. Después vendria "Matrimoni e altri disastri" de Nina de Majo y "Happy Family" de Gabriele Salvatore. En cada una de estas historias Buy, ilumina, a veces por su ingenuidad, otras por su belleza y simpatía, siempre por su actuación, que es sincera y convincente, además de natural. Una gran actriz. Y en MIA MAMA, le tocó actuar, en roles principales junto al director de la cinta, digamos que también fue un ingrediente más para querer verla.

De todas formas debo decirle que si tiene algún tema pendiente con la mamá, esta película los va a zarandear y dejar como bolsa vieja. En mi caso, les contaré que no paré un instante de llorar y llorar y llorar. Porque digámoslo la vida sin la madre es difícil de sacar adelante. Más que mal venimos de ellas y son las únicas en el universo que pese a todo y todos, nos encuentran hermosos, increíbles, maravillosos y además nos aman y están siempre a nuestro lado de manera incondicional. 

El tema es que MIA MAMA, es más o menos eso. La historia de dos hijos que de pronto se enfrentan a la dura realidad que la madre ya no está al 100% de salud y que a uno siempre le quedará la duda si la estadía en el hospital no ayudó a que esto terminara más rápido o no. Pero continuar viviendo con la mamá en esas circunstancias, lentamente el espectador descubre que es una tragedia ya que ésta mujer lo es realmente todo para sus dos hijos: Giovanni y Margarite. Tanto así que el primero deja el trabajo para poder estar a tiempo completo a su lado y la segunda, que es cineasta y está rodando una película, su cabeza está en cualquier lugar menos en el set de filmación y con justa razón.

Su director Nanni Moretti, recurre a los racontos, herramienta que encontré verdaderamente poética que sin ser obvio, menos tedioso, nos contaba la vida de estos personajes antes y ahora. Los cuales, generalmente surgen cuando uno está en una situación tal como la madre muriéndose. Sólo que esta parte de las nostalgias corren sólo por parte de Margarite, es ella la que constantemente retrocede en el tiempo hasta los momentos vividos al lado de la mamá, tanto de joven como ahora ya las dos de grandes. 

Y hay muchos de esos episodios que me habría gustado vivir con mi madre. Pienso que quizás la madre de Moretti también murió y él quiso a través de esta cinta, expiar un poco los sentimientos de culpa por lo que no dijimos en los momentos que debimos.

El único pero de la película, está en el rodaje de la cinta que Marguerita está filmando, tanto porque por un lado encuentro inverosímil que alguien pueda continuar una labor que requiere tanta concentración, en esos momentos. El otro gran pero, que cuando lo vi en la presentación de la cinta, casi me hace levantarme de la sala y marcharme, fue el nombre de John Turturro, que después de respetarlo y casi quererlo, una vez que vi la última cinta que hizo todo eso quedó en el pasado. Y para colmo, como si Nanni Moretti, hubiera sentido las mismas nauseas y ganas de escupirlo, hace del personaje de Turturro un saco de pelotas o más bien un norteamericano tipo. Dígase hablar alto, hacerse el gracioso cuando se tiene cero capacidad, tratar de aparentar ser super simpático. Pero digamos que en su rol de gringo huevón, uno se acostumbra a odiarlo. Y el último pero de la cinta, es el recurso barato de excusar la estupidez del norteamericano en cuestión, con la chiva que todos sus errores se deben a que sufre de memoria selectiva de un tiempo indeterminado, que le impide aprenderse los diálogos. Entonces después de su mamona catarsis, supera su problema y al día siguiente logra sacar todas las escenas que tenían atorada a la filmación.


Pero exceptuando esos "peros", hay que decir que MIA MAMA, es una gran película, creo que al igual que yo, aunque sea a costa de enjuagar mucho los ojos, quedarán con una desazón que de a poco va desapareciendo en lo que rememoras a Margharite Buy, Nanni Moretti y a todos los demás buenos personajes de la cinta, como Ada, la mamá agónica, Livia la hija de la cineasta. La banda sonora también es muy apropiada y aquella maravillosa y poética lengua italiana, que endulza cualquier momento, sobre todo si cierras los ojos y dejas que esas dulces palabras entren al oído y se queden retumbando el mayor tiempo posible.
Totalmente recomendada!!


SINOPSIS:
El punto de vista es el de una mujer de unos cincuenta años, Margherita, una directora de cine políticamente comprometida, que se está separando de Vittorio. Además tiene una hija adolescente, Livia. Su hermano, decide dejar el trabajo para dedicarse completamente a su madre, gravemente enferma en el hospital. La película es un análisis sobre el papel dramático que una enfermedad tiene en las dinámicas de familia y sobre la crisis que estos cambios comportan.

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original: Mia mama, 2015, Italia.
Título en español: Mi madre
Dirección: Nanni Moretti
Guión: Nanni Moretti, Franscesco Piccolo, Valia Santella
Fotografía: Arnaldo Cantinari.
Reparto: Marguerita Buy, John Turturro, Giulia Lazzarini, Nanni Moretti, Beatrice Mancini, Stefano Abbati, Enrico Lanniello, Anna Bellato, Tony Laudadlo, Lorenzo Gioielli, Pietro Ragusa, Tatiana Lepore, Monica Samassa, Vanessa Scalera, Davide Lacopini, Rossana Mortara, Antonio Zavatteri, Camila Semino, Domenico Diele, Renato Scarpa.
Género: Drama.
Duración 102 minutos

15 de diciembre de 2015

I, Anna.

Esta sí que es una película, con la que antes de comenzar o después de verla o todo el rato, hay que sacarse el sombrero y hacer una reverencia. Uno, porque I, ANNA, es lo que se dice un thriller, en toda la extensión de la palabra género de suspenso. No verán correr sangre, aunque verán sangre. Pero el verdadero thriller o lo que yo entiendo como tal, más bien es mantenerte atrapado como espectador, mientras la trama se desarrolla y donde lo más seguro es que todo lo que aparenta ser lo que parece, no lo es.

Otra cosa que amerita sacarse el sombrero, es la actuación del mediocre, poca cosa, feo, apachurrado, de Gabriel Byrne, que como verán me carga. Pero en este papel, supongo será porque le dieron uno donde sus anteriores características entran en escena y se la roban. No hay intensiones de ser más de lo que se puede. Además que un requerimiento fundamental de esta cinta, es la oda a que todos los personajes huelan o expedan patetismo en sus multiples posibilidades.

Llegué a I, ANNA, porque decía "misterio" y porque la protagonizaba Charlotte Rampling, que es una actriz muy particular. Creo que es de las pocas mujeres actrices, que se pueden dar el lujo de permanecer vigentes, sin necesariamente destacar por sus dotes actorales, pero en cambio sí por una capacidad impresionante de sugerir. Sugerir lo que el director quiere para engañar, atrapar, conducir, al espectador hacia un lugar particular.
En esta ocasión, Anna Wells, mejor conocida como Charlotte Rampling, interpreta a una mujer sola, que vive en un minúsculo departamento en Londres, con una vida vacía, opaca, desteñida. Trabaja de lunes a sábados en una multitienda, en la sección camas (primera sugerencia) y el resto del día, en el trayecto de su casa al trabajo y vice versa, si ve un teléfono publico cerca, entra y llama a alguien con quien mantiene largas charlas, en distintos horarios.

En las noches de algunos días, sobre todo fines de semana, una amiga la invita a tomarse unas copas de champañe y probar suerte en esto de buscar pareja. La amiga trabaja, dando esos servicios de juntar la misma cantidad de hombres y de mujeres, que se conozcan todos, tomen champaña y ya lo que pase fuera del recinto, es responsabilidad de cada quien. Y Anna Wells, se involucra con un señor y después Gabriel Byrne, que resulta ser detective y anda tras los huesos de un homicidio cometido días atrás en el apartamento de un hombre soltero, se cruza con Anna y literalmente se enamora de ella y comienza a buscarla, perseguirla, seguirla, hasta que la conoce en estas noches de "solteros" y conversan, conversan, él le pide el fono, ella se lo da. 

A la casa de Anna ha llegado su hija Emily, con su nieta Chiara, ellas estaban en casa del padre, ex esposo de Anna. Ahora la vida está un poco menos solitaria. Anna le cuenta de Gabriel Byrne y la hija la anima a pensar que él la llamará.
Obvio que el hombre solo, que fue asesinado en su departamento, es el mismo que conoció días atrás Anna y cuando se topa con Gabriel Byrne, es porque ella viene escapando de ese lugar. Ese podría ser el único elemento que uno como espectador, tendrá como claridad, además del lazo que comienza a crearse entre el detective y la mujer. De ahí en más, dejame decirte espectador, que al igual que yo te llevaras insospechadas sorpresas.

Sobre lo de actriz sugerente, Charlotte Rampling, desde los años mosos, ha tenido esa belleza impresionante que con los años, el paso del tiempo y ningún cirujano que metiera mano, se va transformando en una sugerencia de la tercera edad. Eso que tienen algunas mujeres, jóvenes o maduras, que las del mismo genero lo olemos y que los hombres no solo olfatean sino que los vuelve locos. Y Charlotte es absoluta y totalmente una actriz de sugerencias....... porque las veces que la han puesto actuar del verbo actuación, ha dejado en claro que lo suyo no es eso, es trasmitir lo que exuda profundamente de su esencia de mujer. Que no deja de ser admirable, atrayente, atrapante y que sirve mucho en una cinta tan thrilleresca como ésta.
Totalmente recomendada!!!



SINOPSIS:
Un thriller contado desde el punto de vista de una "femme fatale" que se enamora del detective encargado del caso.

CALIFICACION:
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FICHA TECNICA:
Título original: I, Anna, Reino Unido, 2012
Título en español: Yo, Ana.
Duración: 93 minutos
Dirección: Barnaby Soythcombe
Guión: Barnaby Soythcombe (basado en la novela de Elsa Lewin)
Música: Christopher Slaski.
Fotografía: Ben Smithard.
Género: Drama, Thriller.
Reparto: Charlotte Rampling, Gabriel Byrne, Hayley Atwell, Eddie Marsan, Jodhi May, Ralph Brown, Max Deacon, Bill Milner.